PUBLICADO EL 07/02/2020
POR Cuideo
El riesgo a sufrir una caída en la tercera edad es una de las mayores preocupaciones de los más adultos. Este tipo de accidentes suelen ser muy comunes y pueden ser bastante peligrosos.

Una de las mayores preocupaciones en torno a las personas mayores es su riesgo a sufrir caídas. Este tipo de accidentes suelen ser muy comunes y también pueden llegar a ser bastante peligrosos.

Cuando las personas mayores sufren algún tipo de caída, mayoritariamente, suelen aparecer complicaciones que requieren de largos períodos de recuperación y rehabilitación. Algunas caídas pueden requerir operaciones y cirugía.

¿Qué es una caída?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el termino "caída" como un acontecimiento involuntario que hace perder el equilibrio y pegar el cuerpo contra el suelo u otra superficie firme que lo detenga.

Una caída en personas mayores debe considerarse una señal de alerta que puede indicar una situación de fragilidad y dependencia.

Por qué las caídas son más frecuentes en adultos mayores que en jóvenes

Las alteraciones que se producen a medida que avanza la edad pueden conllevar enfermedades y otros factores riesgo que influencian directamente en nuestro sistema motor y no motor.

La forma de andar de una persona joven es diferente a la de un adulto mayor. El motivo de esta diferencia recae en que el centro de gravedad en personas de edad avanzada cambia, influenciando su equilibro, reflejos, flexibilidad, coordinación, agilidad...

Causas de las caídas en la tercera edad

Cuando observamos que un paciente de edad avanzada sufre pérdidas de equilibrio o algunas caídas, es preciso analizar las causas, consecuencias y circunstancias en las que estas se producen estos factores.

Son muchos los factores que influyen en las caídas que sufren las personas mayores. Las razones pueden estar asociadas a problemas que se derivan del envejecimiento, tal como la disminución de la agudeza visual, la lentitud al caminar y al reaccionar a ciertas situaciones, así como a enfermedades de neurológicas, cardiovasculares, musculo-esqueléticas y psiquiátricas.

Los factores ambientales también tienen una gran influencia en este tipo de accidentes en adultos mayores. Las características del suelo, la iluminación, el diseño de escaleras, los elementos del baño, entre otros también pueden aumentar el riesgo de caídas en personas mayores. Por esta razón, es necesario saber cómo adaptar el hogar a las necesidades de cada adulto mayor.

Existen dos tipos de factores riesgo que pueden influenciar en la pérdida de equilibrio y producir caídas:

  • Intrínsecos: Dependientes del usuario.
  • Extrínsecos: Dependientes del entorno del usuario.

Caídas en adultos mayores: Factores riesgo intrínsecos

Algunos factores riesgos intrínsecos están relacionados con la edad, otros con patologías y enfermedades.

  • Edad avanzada.
  • Incontinencia urinaria.
  • Imposibilidad de mantenerse sobre una pierna durante 5 segundos.
  • Alteraciones musculo-esqueléticas:
    • Pérdida de masa muscular y ósea.
    • Disminución en la flexibilidad de las articulaciones.
    • Disminución del grado de movilidad.
    • Atrofia muscular.
    • Debilidad muscular.
    • Degeneración articular rodillas y cadera.
    • Cifosis.
    • Artrosis.
    • Artritis.
    • Osteoporosis.
    • Patologías de los pies (deformidades en las articulaciones de las extremidades inferiores).
  • Alteraciones oculares y auditivas:
    • Disminución de la agudeza visual y de la percepción.
    • Vista cansada.
    • Cataratas.
    • Glaucoma.
    • Degeneración macular.
    • Trastornos de tolerancia de luz.
  • Cambios en el sistema cardiovascular:
    • El corazón bombea menos sangre y aumenta su tamaño.
    • Hipotensión postural (cambios bruscos de postura)  
    • Hipertensión postprandial (bajada importante de la presión arterial tras la comida).
    • Insuficiencia cardíaca.
  • Cambios en el sistema neurológico:
    • Disminución de la sensibilidad.
    • Reducción del flujo sanguíneo cerebral.
    • Compresión y orientación geográfica alterada.
    • Desorientación debido a algunas enfermedades, patologías y demencias.
    • Demencias.
    • Deterioro cognitivo.
    • Parkinson.
    • Alzheimer.
    • Accidentes cerebrovasculares.
    • Presión de la médula cervical.

Caídas en personas mayores: Factores riesgo extrínsecos

Algunos factores de riesgo extrínseco forman parte del entorno del paciente y pueden producirse diferentes escenarios:

  • Domicilio:
    • Desorden.
    • Mala iluminación.
    • Hogar inadaptado a las necesidades del usuario.
    • Suelos irregulares o resbaladizos.
    • Alfombras, cableados u otros elementos sin fijar.
    • Bañeras o platos de ducha sin agarraderos.
    • Estantes o sillas demasiado altas.
  • Calle:
    • Defectos del pavimento.
    • Falta de iluminación.
    • Suelos húmedos o resbaladizos.
    • Semáforos breves.
    • Ausencia de rampas.
    • Aceras ocupadas por coches.
  • Medios de transporte:
    • Movimientos bruscos.
    • Tiempos cortos de subida o bajada.
    • Transporte no adaptado.
  • Otros:
    • Uso de calzado inadecuado.
    • Toma de medicación.
    • Ayudas técnicas mal utilizadas (bastones, sillas de ruedas, barandillas, andadores...).
    • Falta de ejercicios para mejorar el equilibrio, la flexibilidad, la musculatura, la resistencia, la agilidad y la coordinación.

Prevenir las caídas en adultos mayores es crucial

Es crucial ayudar a las personas mayores a prevenir las caídas para evitar los posibles efectos que estas puedan conllevar.

Con el paso del tiempo, los músculos se deterioran y se hacen mucho más frágiles, perdemos el equilibrio y la visión se ve comprometida. Todos estos factores, sumados a alguna enfermedad, empeoran la situación. Además, debemos tener en cuenta que las caídas en adultos mayores son más frecuentes en ciertas épocas del año. Es esencial conocer la prevención de las caídas durante el invierno.

Las consecuencias de una caída en un adulto mayor dependen de su estado de salud. La parte que más se ve afectada con este tipo de accidentes es el sistema músculo esquelético.

Consecuencias de las caídas en la tercera edad

Las consecuencias que puede traer una caída a un adulto mayor pueden dividirse en tres grupos diferentes:

Físicas

Las consecuencias físicas están asociadas directamente con la caída:

  • Fracturas de caderas, muñecas, pelvis, húmero, radio, costillas...
  • Esguinces.
  • Heridas.
  • Hematomas.
  • Inflamaciones.
  • Dolores en la zona del golpe.
  • Limitaciones en el movimiento.
  • Lesiones en articulaciones y piel.
  • Posible pérdida de conocimiento.
  • Discapacidad para el desarrollo de actividades cotidianas.
  • Entre otras.

Cuando una persona sufre una caída estando sola y no consigue levantarse puede conllevar:

  • Hipotermia.
  • Deshidratación.
  • Trombosis venosa profunda.
  • Úlceras por precisión.
  • Síndrome confusional agudo.

 

Psicológicas

Una caída en la tercera edad puede conllevar un gran impacto emocional capaz de provocar:

  • Síndrome poscaída (miedo a que se repita la caída).
  • Disminución autoestima.
  • Ansiedad en situaciones de movimiento.
  • Cambio de hábitos.
  • Disminución de las actividades físicas o de interés habituales.
  • Reducción de su actividad social.
  • Falta de creencia en las propias habilidades.

 

Socioeconómicas

Incremento de los recursos necesarios para la atención del paciente:

  • Adaptación de la vivienda.
  • Aumento del número de consultas e ingresos hospitalarios.
  • Cirugías.
  • Rehabilitación.
  • Cuidadores.
  • Uso de ayudas técnicas (andadores, bastón, silla de ruedas...).

 

Es crucial que el cuidador o cuidadora de personas mayores conozca las técnicas para levantar a una persona mayor del suelo. El correcto uso de andadores, bastones, etc. ayudarán al paciente a mantener el equilibrio y prevenir las caídas.

Recomendaciones para evitar caídas en personas mayores

Para prevenir las caídas es necesario tomar ciertas medidas:

  • Tener un punto de apoyo diario (cuidadores a domicilio o cuidadores familiares). 
  • Adaptar el entorno a las necesidades del usuario dependiente:
    • Disponer de una iluminación adecuada en las áreas de la casa donde el mayor se suele mover.
    • Evitar colocar objetos en espacios donde la persona mayor pueda tropezar.
    • Evitar el uso de alfombras. No obstante, si no es posible retirarlas, es esencial asegurarse de que estén bien colocadas y clavadas.
    • Si la casa tiene escaleras, es vital que estas tengan barandas en ambos lados.  
    • Barras de apoyo en baños, pasillos y habitación.
    • Colocar la cama y el mobiliario en general a una altura adecuada
  • Fomentar el uso de bastones, collarines cervicales, andadores, etc. (Importante hacer una valoración previa del paciente).
  • Utilizar calzado adecuado (suela firme y antideslizante).

 

Se recomienda que el paciente mantenga una dieta equilibrada y realice periódicamente ejercicios recomendados para personas mayores que mejoren su musculatura, flexibilidad y agilidad para así fomentar la movilidad, la coordinación y el equilibrio.   

Dependiendo de la condición de la persona, una compañía, ayuda y asistencia también es un factor de ayuda para su seguridad, salud y bienestar. Puede ser un familiar o un cuidador profesional que conozca en detalle los cuidados y requerimientos que una persona de la tercera edad necesita en su día a día.

Tarea de los cuidadores en caídas de adultos mayores

El cuidador o cuidadora de personas mayores es una pieza clave para evitar las caídas en la tercera edad. Él o ella deberá ser capaz de intuir lo que el estado del adulto mayor, es decir, si está agotado o si se siente incómodo dentro de la casa.

Los cuidadores a domicilio se ocupan de ayudar a las familias a hacer su día a día mucho más sencillo. Velarán por la seguridad de tus padres y se asegurarán de que se tome la medicación. Además, le ayudarán en las tareas diarias y a mejorar su autoestima, humor, salud y calidad de vida. También deberán dar sugerencias y consejos a los familiares para el cuidado del usuario y explicar-les cómo prevenir accidentes. 

La dedicación es un aspecto fundamental en el cuidado de las personas de tercera edad. No podemos permitir que el sedentarismo y la soledad invadan a las personas de edad avanzada. El envejecimiento activo influye a toda la sociedad, se trata de un compromiso social que depende de todos.

 

En Cuideo nos preocupamos por el bienestar físico y emocional de toda la familia, principalmente de los más mayores. Por este motivo, te ofrecemos las mejores recomendaciones para ayudarte a sobrellevar esta difícil situación.  Vive el envejecimiento activo con Cuideo.

¿Te ha parecido útil este consejo? ¡Valóralo!

18 votos con una valoración media de 4.7.