PUBLICADO EL 21/11/2019
POR Cuideo
Las personas mayores necesitan cuidados especiales ante las bajas temperaturas para conseguir combatir los riesgos y enfermedades que pueden comportar el invierno y el frío.

El frío es un reto al que se enfrentan las personas mayores cada invierno.

El cuerpo humano posee la capacidad de mantener una temperatura corporal constante frente a las variaciones ambientales. Aun así, existen colectivos como los ancianos que requieren de cuidados especiales en esta época del año.

Cuando llega el frío todos debemos protegernos y adquirir unas constantes en nuestros hábitos. Existen dos colectivos muy frágiles ante el frío, los niños y las personas mayores. Estos necesitan cuidados especiales ante las bajas temperaturas.

Contar con el apoyo de un cuidador de personas mayores ayudará al mayor a pasar un invierno más fácil y lleno de cariño. Cuideo es una de las mayores agencias de cuidadores a domicilio expertos en el sector de los cuidados, con experiencia demostrable y referencias válidas. Seleccionamos personas cariñosas, empáticas, profesionales, pacientes y apasionadas por cuidar de los demás.

Personas mayores: Más frágiles ante el frío

Los expertos dicen que el frío afecta de forma considerable a las personas mayores de 65 años.

El envejecimiento supone alteraciones en el metabolismo y en el sistema de termoregulación. Esto significa que el cuerpo pierde más calor del que produce, volviendo a los mayores más vulnerables a las temperaturas extremas. Conoce los efectos de las alteraciones de temperatura corporal en personas mayores.

Debemos tener extremo cuidado, ya que el frío se adhiere al cuerpo de nuestros mayores y trae consigo el aumento de enfermedades virales como la gripe o el constipado, que debilitan el sistema inmunológico de cualquier persona pero, sobre todo, el de las personas mayores.

¿Qué pacientes de edad avanzada necesitan aún más cuidado en invierno?

Debemos tener especial cuidado con los mayores que sufren patologías en el sistema circulatorio y respiratorio, según la Sociedad Española de Geriatría. Recomiendan tener en cuenta que el frío favorece el proceso orgánico de separación de plaquetas que vuelve espesa la sangre. Esto empeora la circulación y agrava los síntomas típicos de artritis, a parte de otras consecuencias.

Otro grupo de mayores a tener muy en cuenta son los que padecen patologías relacionadas con los huesos, ya que el frío agrava los dolores corporales, tanto internos como externos.

En cuanto al general de los ancianos, todos son muy vulnerables a las bajadas corporales y a los resfriados o a la gripe. En esta edad elevada, un simple resfriado puede convertirse en una bronquitis, hasta acabar desarrollando una neumonía o pulmonía.

Consejos especiales para combatir el frío

Existen una serie de hábitos que debemos incluir en nuestra vida diaria durante la época de invierno, sobre todo, en personas de edad avanzada.

Dieta

Mantener una dieta sana, equilibrada y adecuada es muy importante. Nuestra alimentación es la principal fuente de energía y calor con la que cuenta nuestro organismo.

Las pautas de una alimentación saludable para personas mayores son: frutas, verduras, pescado y compuestos con vitamina C para ayudar a prevenir los resfriados. También es muy recomendable incluir alimentos que aporten producción de energía calórica (arroz, pasta..) y alimentos ricos en proteínas (carne, pescado azul…).

En invierno la sed disminuye, pero deben beber líquidos igual para mantenerse hidratados.

Temperatura en el hogar

Debemos asegurarnos de que en el hogar de nuestros familiares más mayores, el sitio donde pasan más horas del día, tengan una buena temperatura ambiente.

La temperatura de la casa no debe ser inferior a 21º. Los expertos recomiendan entre 20 y 22 grados, a parte de ventilar las habitaciones 15 minutos al día.

Es obvio que en invierno lo ideal es tener calefacción, pero no en todas las casas se puede disponer de esta y conseguir alcanzar la temperatura ideal. En este caso, para que nuestros mayores se mantengan calientes podemos seguir las siguientes instrucciones:

  • Cierra todas las puertas de la casa para concentrar el calor en la habitación donde el mayor pase más tiempo.
  • Mantén las persianas y las ventanas cerradas.
  • Usar mantas o edredones.
  • Llevar calcetines y zapatillas de invierno.
  • Usar pijama grueso y, si es necesario, usar ropa interior larga.
  • Tener especial precaución con las estufas y radiadores, ya que pueden causar incendios o puede haber riesgo de quemaduras.

Temperatura en la calle

Antes de salir a la calle es aconsejable conocer la temperatura exterior. Así nos aseguraremos de si debemos abrigar más o menos a nuestros mayores.

No queremos que nuestros mayores pasen frío, pero tampoco mucho calor. Además, debemos evitar las exposiciones prolongadas al frío.

Ropa cómoda y de invierno

Es recomendable utilizar varias capas antes de una capa gruesa porque las diferentes capas hacen de aislante entre ellas.

Es muy importante cubrir las zonas donde se pierde más calor. La cabeza cubierta con un gorro que tape las orejas, una bufanda para tapar el cuello, unos guantes para cubrir las manos y unos calcetines de lana para que no se les resfríen los pies.

En caso de lluvia o nieve es recomendable que las personas mayores se queden en casa, pero si se debe salir es necesario utilizar abrigo o chaqueta impermeable. Además, es muy importante cambiar la ropa inmediatamente si esta mojada o húmeda.

Actividad física

El ejercicio físico es positivo durante todo el año, pero en invierno aporta calor a nuestro cuerpo, regulando su temperatura.

Es importante mantener activo al mayor de forma diaria, pero los días de nieve o lluvia no es recomendable, debido al aumento del frío y a la posibilidad de que resbalen y sufran alguna caída.

Hidratación corporal

La humedad, el viento y la baja temperatura afectan mucho a la piel. El frío crea una mayor sequedad y hace aparecer escamas y grietas en nuestra piel.

Es muy importante usar cremas diariamente para mantener la piel de nuestros mayores bien hidratada.

Asistencia y visitas

Es muy importante que no dejes que tus seres queridos se aíslen de la compañía a pesar de que haga frío.

Los ancianos, en muchas ocasiones, desarrollan algún tipo de demencia a causa de la depresión por la soledad que viven día a día. Si no viven contigo, visita a tus mayores a menudo. Se sentirán queridos y podrás comprobar que están bien cuidados.

Además, llegan las Navidades, una época ideal para disfrutar en familia. Estas Navidades nadie sin compañía.

Invierno y frío: Consecuencias para las personas mayores

El invierno trae consigo el frío, las bajas temperaturas y ciertas enfermedades. Esto puede suponer varios factores riesgo para la salud y el bienestar de los adultos mayores.

Por este motivo, es muy importante conocer una serie de consejos para los cuidados especiales de invierno para personas mayores para prevenir las posibles consecuencias de esta época del año.

Hipotermia

Si la temperatura corporal de un paciente desciende por debajo de los 35º, nos encontramos ante un caso de hipotermia. Se considera una emergencia médica.

El mecanismo termorregulador se modifica con el paso de los años, por este motivo, las personas mayores tienen más riesgo a exponerse a estos descensos de temperatura corporal. Es esencial mantener medidas de cuidados especiales para evitar esta situación, sobre todo con una vestimenta adecuada.

La hipotermia provoca dificultad de movimientos, pérdida de la capacidad para regular la temperatura del cuerpo y confusión mental. En casos extremos, pueden fallar determinados órganos incluso provocar la muerte.

Enfermedades virales y automedicación

Con el invierno llega el alto riesgo de padecer enfermedades respiratorias, sobre todo en personas de edad avanzada. 

En la tercera edad, como hemos comentado anteriormente, un simple resfriado puede convertirse en una bronquitis, hasta acabar desarrollando una neumonía o pulmonía. Pero estas no son las únicas enfermedades a las que se enfrentan nuestros mayores durante la época de invierno.

Algunas de las enfermedades comunes en la tercera edad pueden dificultar que el cuerpo del paciente se mantenga caliente. El médico puede dar indicaciones a los cuidadores y familiares para prevenir la posible hipotermia, claros ejemplos:

  • Diabetes: Puede evitar la circulación fluida de sangre normal y producir que el cuerpo no proporcione la calor corporal necesaria.
  • Parkinson: Pueden dificultar ponerse más ropa o salir de un espacio frío como la calle.
  • Artritis y artrosis: Igual que el Parkinson, pero además aumenta la sensación de dolor.
  • Tiroides y EPOC: Pueden dificultar la autorregulación y mantenimiento de la temperatura corporal.
  • Alzheimer y pérdida de memoria: Puede hacer que la persona salga a la calle sin la ropa adecuada e, incluso, que se desoriente y pase horas en la calle bajo el frío del invierno. Esto se puede evitar fácilmente con la ayuda y apoyo de los cuidadores a domicilio.
  • Entre otras.

Es recomendable hablar con el médico habitual para que recomiende las medidas preventivas para el invierno y los medicamentos adecuados para la gripe u otras enfermedades relacionadas con el invierno en función del informe de salud del paciente.

No debemos automedicarnos, ya que algunos medicamentos también pueden afectar a la termoregulación de nuestro cuerpo. Además, es extremadamente importante que mantengamos un control del tratamiento del paciente para comprobar que no lo incumple.

Caídas y accidentes en invierno

Las personas mayores que han sufrido alguna lesión o operación relacionada con los huesos (cadera, rodilla, fémur...) tienen miedo a caerse por riesgo de sufrir un problema aún más grave.

En la época de invierno, existe un mayor riesgo de caídas y accidentes domésticos. Estos aumentan debido a la humedad que crean las bajas temperaturas que facilitan el riesgo de resbalar. Además, las personas mayores utilizan el gas y el calentador con más frecuencia.

Las suponen un gran riesgo para salud y bienestar de nuestros mayores, estas pueden ocasionar fracturas graves que pueden incluso suponer una incapacidad de movilidad. Siguiendo ciertas indicaciones podemos prevenir las caídas en ancianos.

Estado emocional

La soledad, irritabilidad, nostalgia, tristeza, depresión, inestabilidad ante bajas temperaturas y la falta de exposición al sol hacen de esta época del año un reto para nuestros ancianos, sobre todo para los que viven solos y sufren algún tipo de patología. Los cambios climáticos tienden a deprimir.

Los datos de alerta de esta situación pueden ser todos los anteriores, más la falta de atención y concentración, aislamiento, insomnio, llanto fácil...

La mejor opción es optar por contratar el apoyo de un cuidador en el domicilio las horas que el mayor pueda quedarse solo. De esta forma, nuestro mayor estará bien atendido y recibirá el cariño y los cuidados que se merece.  Con Cuideo, tus padres en manos de los mejores profesionales.

 

Los expertos recomiendan mantener a nuestros ancianos bien abrigados y acompañados durante el largo invierno. Además, debemos atender a la vacunación anual para contrarrestar enfermedades como la gripe.

 

En Cuideo queremos ayudar a tus mayores a disfrutar de un invierno cálido y lleno de cariño. Nuestros cuidadores cuidarán y mimarán a los mayores de tu hogar como se merece, dónde y cuándo quieras. 

Es necesario mantener activos a nuestros mayores, controlar su medicación, velar por su seguridad, ayudarles a mantener una dieta equilibrada y a seguir con sus relaciones sociales para evitar el aislamiento y garantizar su salud.

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