PUBLICADO EL 28/11/2018
POR Cuideo
La Fatiga Crónica afecta a más de 300.000 personas en España. Un trastorno neurológico, sin cura ni diagnóstico, que es ignorado por muchos profesionales sanitarios.

El Síndrome de la Fatiga Crónica es una de las enfermedades neurológicas más comunes que acechan a nuestros mayores y a su calidad de vida. Actualmente, afecta a más de 300.000 personas en España.

Aún así, las personas mayores no son el único sector de la población que se enfrenta a esta enfermedad, ya que esta enfermedad no se manifiesta en la tercera edad, sino mucho antes. Cualquier persona, de cualquier edad o sexo, puede llegar a padecer Fatiga Crónica, incluso los niños.

Sin embargo, no existe mucha información sobre el Síndrome de la Fatiga Crónica. Por esto, es muy importante incentivar las investigaciones para conseguir profundizar sobre su diagnóstico y tratamiento.

El servicio de cuidado de personas mayores a domicilio puede ser una gran ayuda para la seguridad, el descanso y el bienestar de los pacientes con Síndrome de Fatiga Crónica. Cualquier apoyo es de gran ayuda para estas personas.

¿Qué es la Fatiga Crónica?

El Síndrome de la Fatiga Crónica es una enfermedad neurológica grave y crónica que afecta, en muchos aspectos, a nuestras funciones motoras y no motoras.

La Fatiga Crónica es un trastorno complejo que se caracteriza por un agotamiento extremo que no disminuye con reposo ni tiempo. Este síndrome afecta a varios sistemas del cuerpo del paciente: cardiovascular, endocrino, inmunológico y neurológico. Además, el agotamiento puede empeorar con el ejercicio físico y mental.

Cualquier persona puede padecer el Síndrome de la Fatiga Crónica. Aún así, los pacientes a quienes es más frecuente que se les diagnostique este trastorno son las personas de 40 a 60 años, aunque también puede ser frecuente en niños y en mayores de 20 años. También afecta más a mujeres que a hombres.

La vida de los pacientes que sufren el Síndrome de la Fatiga Crónica puede llegar a ser frustrante, ya que, tanto la sociedad como los profesionales sanitarios, no comprenden la situación por falta de información sobre el por qué y el cómo se desarrolla esta enfermedad.

Estos pacientes pueden llegar a sentirse muy solos e incomprendidos por los demás. Por esto, es muy importante que reciban todo el apoyo que necesitan por parte de sus seres queridos.

Síndrome de la Fatiga Crónica: Diagnóstico

El Síndrome de la Fatiga Crónica puede ser difícil de diagnosticar y, algunos médicos, no lo consideran una enfermedad. No existen pruebas concretas que ayuden a diagnosticar este trastorno neurológico.

Las causas de la Fatiga Crónica siguen siendo desconocidas. Además, puede llegar a existir más de un desencadenante.

Algunas enfermedades conllevan los mismos síntomas que el Síndrome de la Fatiga Crónica, incluso, pueden llegar a confundirse. Por esto, el médico deberá realizar un examen exhaustivo antes de diagnosticar este trastorno al paciente:

  • Recaudará información sobre el historial de salud del paciente y el historial médico familiar.
  • Preguntas varias sobre la condición actual del paciente, los síntomas y el tiempo de duración.
  • Examen completo del estado físico y mental.
  • Pruebas de sangre, orina y otras.
  • Seguimiento evolutivo de los síntomas.

 

El paciente debe tener más de 4 síntomas comunes de la Fatiga crónica y mostrarlos durante 6 meses para poder seguir diagnosticado con este trastorno neurológico.

Algunos médicos consideran que la herencia genética puede ser un factor riesgo en un 15% de probabilidades. Además, existen ciertas enfermedades que pueden contribuir a la aparición de la Fatiga Crónica (obesidad, lupus, hipotiroidismo…). La depresión, los trastornos alimentarios o las enfermedades psiquiátricas también pueden conllevar este síndrome.

El 80% de los pacientes de Fatiga Crónica también son diagnosticados con Fibromialgia.

Grados del Síndrome de la Fatiga Crónica

No existe una única manera de conocer el grado de afección funcional de la Fatiga Crónica en el paciente, pero la Unidad de Síndrome de la Fatiga Crónica del Hospital Clínic propuso una escala que ha estado ampliamente aceptada:

Grado I

Leve. La capacidad de actividad física y mental del paciente se reduce a la mitad.

Grado II

Moderado. La capacidad de actividad física y mental del paciente se sigue reduciendo. Además, la vida empieza a limitarse en el domicilio.

Grado III

Grave. La persona tiene la sensación extrema de no poder moverse de la cama, sin poder hacer ni una mínima actividad continuada.

Síndrome de la Fatiga Crónica: Síntomas neurológicos

La Fatiga Crónica afecta a nuestro sistema motor y no motor. Esta enfermedad neurológica conlleva una serie de síntomas que deterioran la calidad de vida de la persona:

  • Agotamiento severo, corporal y mental, durante un largo período indeterminado.
  • Pérdidas de memoria a corto plazo.
  • Falta de concentración.
  • Cambios de comportamiento.
  • Dolores de cabeza intensos, como la migraña.
  • Falta de capacidad de análisis y toma de decisiones.
  • Desorientación.
  • Insomnio y sueño no reparador.
  • Intolerancia a la actividad física y mental, (malestar durante más de 24h después de haber realizado sobreesfuerzos).
  • Dolor en las articulaciones y músculos, (puede llegar a contraer Fibromialgia).
  • Alteración de la tensión arterial.
  • Nódulos linfáticos sensibles (ganglios).
  • Dolor de garganta y sensación de gripe y faringitis permanente.
  • Mareos, vértigo y pérdidas de equilibrio.
  • Reducción del flujo sanguíneo del cerebro.

 

Debemos tener en cuenta que no todos los pacientes padecen los mismos síntomas y que esta enfermedad es totalmente impredecible, es decir, sus síntomas aparecen y desaparecen. Además, estos pueden ir cambiando con el paso del tiempo.

¿Cómo se si tengo Fatiga Crónica?

Cuando una persona se siente completamente cansado todo el día y sin mejora significativa con reposo y descanso puede tener Fatiga Crónica. Estos síntomas deben presentarse durante más de 6 meses como mínimo.

Es muy importante comprobar que no sufres ninguna otra patología que pueda comportar los mismos síntomas que este trastorno, para no confundirlos.

Si notas dificultades considerables al momento de realizar actividades laborales, físicas, educacionales, personales o sociales y nota que se cansa con mucha facilidad, sin hacer grandes esfuerzos, también puede padecer el Síndrome de la Fatiga Crónica.

En resumen, debes prestar especial atención a los siguientes síntomas que son los principales indicadores de Fatiga crónica:

  • Dificultades de concentración.
  • Pérdidas de memoria a corto plazo.
  • Faringitis.
  • Nódulos linfáticos sensibles (ganglios).
  • Dolor en articulaciones y músculos.
  • Dolor de cabeza intensa.
  • Sueño no reparador con descanso.
  • Malestar durante más de 24h después de haber realizado sobreesfuerzos.

 

Si crees que padeces Fatiga Crónica debes recordar que el estrés físico y mental son el peor enemigo de los pacientes con Fatiga Crónica.

Fatiga Crónica: Tratamiento

Actualmente, no existe ningún tratamiento que pueda curar el Síndrome de la Fatiga crónica, pero sí existen algunos que pueden llegar a reducir los síntomas y a mejorar el estado del paciente. 

Para establecer un tratamiento al paciente es muy importante detectar qué síntoma causa la mayoría de los problemas e intentar tratarlo. Además, es muy importante que el paciente no descuide su autocuidado.

Aunque el paciente note mejora debe ser consciente de que, la Fatiga Crónica, no se ha curado, por lo tanto, es importante que no sobrepase sus límites físicos y mentales, ya que volverá a estar peor. Para ello, es muy importante el apoyo de los familiares y amigos.

Debemos tener especial atención a los tratamientos farmacológicos, ya que, con la mezcla con otros fármacos, pueden empeorar la situación.

 

Cuideo recomienda al paciente con diagnóstico y tratamiento de Fatiga Crónica que se informe bien sobre el tratamiento médico para conocer sus posibles efectos secundarios y poder hacer frente a las posibles adversidades. No hagan uso de ningún medicamento sin consultarlo con su médico habitual.

 

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