PUBLICADO EL 07/12/2020
Los andadores para personas mayores garantizan movilidad, proporcionan seguridad y aumentan el bienestar emocional de quien lo usa.

A media que nos hacemos mayores, vamos perdiendo movilidad, lo que puede llevar a perder la autonomía. Esto muchas veces conlleva miedo a salir de casa, por lo que el estado de ánimo se ve empeorado, la presión arterial aumenta y, en definitiva, hay mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Los andadores para personas mayores ayudan a cambiar esta situación al facilitar andar: garantizan movilidad, proporcionan seguridad y, consecuentemente, aumentan el bienestar emocional.

Es recomendable que hables con el médico antes de elegir uno para que te recomiende las características más adecuadas para tu caso en particular y poder elegir el mejor andador; aun así, te contamos lo que necesitas saber sobre los andadores para personas mayores.

Beneficios de usar andador

El uso de andador puede hacer que el día a día de quien lo usa mejore enormemente:

  • Aumenta la movilidad y la seguridad.

  • Facilita andar por casa y por la calle, lo cual anima a la persona mayor a pasear más a menudo.

  • Previene caídas al ser un punto de apoyo estable al que se agarra constantemente.

  • Se puede descargar hasta la mitad del peso corporal en el andador, por lo que disminuye la sensación de pesadez.

  • Aumenta la autoestima de la persona mayor al ver que recupera autonomía.

Tipos de andadores para personas mayores

Aunque todos tienen la misma funcionalidad básica, hay diferentes características que marcan cuál es el andador adecuado para cada persona.

Andadores de aluminio

La mayoría de los andadores son de aluminio, un material muy ligero que facilita la movilidad de quien lo usa. Aun así, también existen los fabricados con acero, un material mucho más pesado. Para evitar que el andador quede en desuso por dificultad de manejo y por el dolor de espalda y brazos que puede conllevar el peso, es recomendable que los andadores para personas mayores sean de aluminio.

Andadores con ruedas o fijos

Una de las decisiones principales que debemos tomar antes de comprar es elegir si queremos que tenga ruedas.

Los andadores fijos son más estables, lo que sería el adecuado para aquellas personas con menor movilidad de piernas. En este caso hay que tener cuenta que para andar se debe levantar y dejarlo unos centímetros más adelante para poder avanzar: esto implica una fuerza y movilidad de brazos mínima.

Andadores con ruedas para personas mayores
Andadores con ruedas para personas mayores

 

En caso de descartar los fijos, podemos elegir entre tres tipos de andadores con ruedas; pueden tener dos, tres o cuatro. Cuantas menos ruedas, más estable será. En el primer caso, las dos patas delanteras tienen ruedas y las dos traseras no; estos y los fijos son bastante usados en interiores. Las opciones de 3 y 4 ruedas facilitan el paseo por el exterior y el manejo del andador, no se requiere fuerza al no tener que levantarlo. El inconveniente de los andadores con ruedas es que es más difícil andar con ellos en terrenos irregulares. En caso de decantarse por uno pequeños neumáticos, es aconsejable que tenga frenos a presión para dar mayor seguridad a la persona mayor.

Andadores con asiento

Los andadores fomentan que las personas mayores salgan a pasear por la calle. Para facilitar las salidas, hay opciones que incorporan un asiento para que puedan descansar cuando lo necesiten independientemente de si hay un banco cerca. Además, muchos también cuentan con un respaldo para aumentar la comodidad.

Un accesorio que normalmente se puede añadir en los andadores que no lo tengan de serie es una cesta: la posibilidad de guardar objetos o de dejar una pequeña compra evita añadir peso a la espalda y aumenta la movilidad de la persona mayor.  

Andador con asiento para personas mayores
Andador con asiento para personas mayores

 

Andadores estrechos o anchos

La anchura del andador depende principalmente del lugar en el que se vaya a usar. Si la ayuda es para andar por casa, un andador estrecho es el más adecuado para asegurarse de que pase por todas las puertas. Hay opciones más anchas que podrían dificultar su uso en interiores, pero pueden ser más cómodos para exteriores. Lo más importante es que la medida del andador, tanto de anchura como de altura, sea la más cómoda para la persona mayor.

Cómo usar un andador

Aunque parezca fácil de usar, un andador requiere un período de adaptación. Para facilitar este proceso, os damos unos consejos para usarlo:

  • Se debe andar a una distancia prudencial del andador para evitar tropezar con él.

  • Asegúrate de que el andador tiene la altura adecuada para la persona mayor que lo use. Hay opciones en el marcado regulables. Para saber la altura del andador, los codos deben estar doblados aproximadamente 15 grados cuando la persona está de pie. De esta manera, se evita encorvar la espalda y que con el tiempo termine doliendo.

  • Para pasar del andador a un asiento, hay que evitar apoyarse en el andador porque se podría resbalar (incluso si no tiene ruedas). Es mejor poner el peso del cuerpo en los reposabrazos del asiento.

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