PUBLICADO EL 04/03/2021
La obesidad, enfermedad muy presente en la vejez, comporta patologías crónicas, como la diabetes, enfermedades cardiovasculares o cáncer. Pero se puede prevenir. Os explicamos cómo.

Hay una enfermedad muy presente en nuestra sociedad, incluidas las personas mayores, y que a veces le quitamos importancia: la obesidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad se ha casi triplicado en todo el mundo desde 1975. Esta enfermedad, como dice la organización, cobra muchas vidas, fallecimientos que se pueden prevenir.

Por eso, hoy 4 de marzo es el Día Mundial Contra la Obesidad, queremos tomar conciencia sobre esta enfermedad y cómo prevenirla. Así, la calidad de vida será mucho mayor y la esperanza de vida aumentará. Hoy queremos hablar sobre ella y, sobre todo, cómo prevenirla.

Diferencias entre sobrepeso y obesidad

Existen dos conceptos relacionados con tener un peso superior al recomendado que pueden llevar a la confusión: el sobrepeso y la obesidad. Queremos revisarlos según las definiciones de la OMS.

Ambos tienen un punto en común que ya hemos comentado: el tener un peso superior al saludable según cada cuerpo, lo cual es perjudicial: hay más riesgo de padecer patologías crónicas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño o incluso cáncer. La diferencia es que en la obesidad el peso es mucho más elevado que en el sobrepeso.

Estos lindares se miden con facilidad mediante el Índice de Masa Corporal (IMC). Es una fórmula sencilla con dos únicos datos: tu peso en kilogramos y tu estatura en metros. Aunque esta operación no calcula la masa corporal, se ha demostrado que tienen una correlación. También debe detenerse en cuenta que hay otros factores que entran en juego y que pueden dar un resultado incorrecto: el grosor de los huesos, por ejemplo, puede dar una visión errónea con esta fórmula.

Aun así, ha demostrado ser una de las más eficaces. Para calcularla, tan solo se debe hacer la siguiente operación:

IMC = Peso (kg)/Estatura (m)2

En el caso de que el resultado sea igual o superior a 25, se considera que se tiene sobrepeso; si es 30 o más ya es obesidad.

La obesidad en personas mayores en España

La obesidad tiene muchas causas, como la mala alimentación y un estilo de vida sedentario. Estos factores están presentes en cualquier edad, incluida la vejez. De hecho, según una encuesta hecha por el Instituto Nacional de Estadística en 2017 (último año), el 23,9% de las personas mayores de 65 años tenían obesidad en España. Cabe añadir que el 44,8% sufría sobrepeso. Por tanto, estamos hablando de una patología que está muy presente en la vejez.

Peso de las personas mayores en España

Peso de las personas mayores en España. Gráfico de elaboración propia a partir de datos del INE.

Gráfico de elaboración propia a partir de datos del INE.

Clasificación de la obesidad (decir los tipos)

No es lo mismo tener un IMC de 30 o de 40. La acumulación de grasas más allá de las necesarias tiene efectos negativos, como hemos comentado, pero como más elevada sea esta, peores consecuencias y más difícil es conseguir un normopeso (¡pero no imposible!). Es por eso que la obesidad se divide en cuatro grados:

  • Obesidad grado 1. Es de bajo riesgo e implica un IMC de entre 30 y 34,9. También es conocida como tipo 1.
  • Obesidad grado 2. El riesgo es moderado y el IMC es de entre 35 y 39,9.
  • Obesidad grado 3. El riesgo ya es elevado. Este grado es conocido como obesidad mórbida. El IMC es de entre 40 y 40,9. A partir de este grado suele no ser suficiente una dieta y ejercicio, ya que el estómago suele ser demasiado grande y cabe la posibilidad de tener que reducirlo.
  • Obesidad grado 4. Este grado corresponde a la obesidad extrema y el IMC es igual o superior a 50.

Obesidad sarcopénica

En la etapa adulta se suele perder masa muscular, por lo que en principio hay personas que pierden peso. Pero no siempre es así. Existe un tipo de obesidad en la que la masa muscular es más pobre de lo que debería en esa edad, pero la acumulación de grasa es elevada: la obesidad sarcopénica. En este caso. No solo se debe perder peso, sino que se debe hacer ciertos ejercicios de fisioterapia estipulados por una persona profesional para ganar la masa muscular adecuada y, al mismo tiempo, perder el exceso de grasa.

Cómo prevenir la obesidad

Para no tener obesidad se debe hacer lo mismo que se hace para perder peso (en los casos de obesidad baja): alimentación saludable y ejercicio moderado.

Las dietas personalizadas suelen ir bien para bajar el peso, pero lo importante es comer de manera saludable. En caso contrario, siempre se tiene el riesgo de padecer sobrepeso e incluso obesidad. Si sabemos comer, podemos prevenir la obesidad causada por la alimentación.

Una dieta equilibrada debe contener frutas y verduras principalmente, carbohidratos, fibra, grasas buenas y proteínas. También es importante no comer mucho más azúcar del que está naturalmente presente en los alimentos. Aun así, es un tema muy complejo y muy personal, por lo que ante cualquier duda es importante hablar con una persona profesional de la nutrición.

Pero no solo la dieta es importante. También es vital moverse. Hacer ejercicio moderado no implica tener que ir al gimnasio 3 veces a la semana; dando un paseo diario de 20 o 30 minutos y evitando el ascensor es suficiente si la dieta es la adecuada.

Es importante adaptar el ejercicio a la persona mayor en cuestión: si requiere el uso de ascensor o 20 minutos andando es demasiado no pasa nada. La cuestión es ir poco a poco adaptando el ejercicio a las posibilidades e ir aumentando, por ejemplo, el tiempo del paseo.

Además, todos estos hábitos hacen que la calidad de vida sea mayor y que incluso la esperanza de vida pueda alargarse.

Cómo cuidar a una persona mayor con obesidad

Normalmente, una persona con obesidad desea bajar de peso hasta uno saludable, por lo que es importante no recordarle constantemente que debe adelgazar o que no debería comer ciertas cosas. Los sermones pueden hacer que la persona se bloquee. La salud mental es tan importante como la física, sobre todo al afrontar una enfermedad. Por tanto, anima a la persona y celebra con ella sus victorias.

En el caso de que la persona mayor esté siendo supervisada por un profesional en este proceso, haz caso al experto o experta. Los planes para adelgazar suelen estar personalizados, por lo que seguir esos pasos es una de las mejores maneras de cuidar a la persona.

Anima a la persona a acompañarte a hacer algún recado o la compra. Hacer paseos o ejercicio con compañía siempre es más placentero que hacerlo en soledad. La socialización hace que estemos de buen humor, por lo que la persona mayor relacionará la actividad física con placer y cada vez se animará más a moverse. Actualmente, estos paseos es mejor hacerlos en espacios al aire libre y con poca gente debido al Covid-19; es importante tomar todas las precauciones posibles, especialmente las personas mayores o de riesgo.

Tan importante como todo esto es la alimentación: adáptala a sus necesidades, que sea sana y equilibrada. Y las cantidades deben ser las adecuadas: tendemos a comer platos más grandes de lo que deberíamos.

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