Stop discriminación de género en el sector de los cuidados

Igualdad de género en el sector de los cuidados

Cuando pensamos en una persona cuidadora para personas mayores, niños o enfermos siempre pensamos que el rol del cuidador lo desempeñará una mujer, pero ¿por qué tenemos esta forma de pensar? A menudo, se argumenta que un cuidador debe ser una mujer porque están mucho más cualificadas que los hombres para desempeñar la tarea de cuidados. Y pensamos así porque creemos que las mujeres poseen más capacidad de sacrificio que los hombres. ¿Es realmente así o es una cuestión cultural? La discriminación de género está muy presente en el sector de los cuidados.

El perfil del cuidador o cuidadora

¿Cómo debe ser una cuidadora o cuidador? Una persona que desempeña este oficio debe ser cariñosa, empática, voluntariosa, paciente, altruista, apasionada por cuidar de los demás y detallista. Estos atributos se suelen atribuir socialmente al sector femenino desde hace siglos, pero no significa que los hombres no puedan ser así.

Cada vez encontramos más hombres que ejercen la profesión de cuidadores con los mismos buenos resultados que las mujeres. Aún así, hoy en día, sigue habiendo más mujeres que hombres en el sector de los cuidados. Un estudio de la fundación ACE demuestra que en el cuidado de personas con Alzheimer el 67,2% de cuidadores son mujeres y tan sólo un 32,8% son hombres.

La realidad cultural y el sector de los cuidados

Normalmente, son las mujeres quienes desempeñan las tareas de la casa o el cuidado de los niños y niñas debido a que socialmente se les ha atribuido este rol desde siglos atrás.

Por eso, es típico que cuando alguien tiene la necesidad de disponer de un cuidador para un familiar solicite la opción de que sea una mujer quien desempeñe las tareas de cuidados. Así se materializan una serie de prejuicios que viven a nuestro alrededor y limitan tanto a hombres como a mujeres.

Cuidar de otras personas puede conllevar al descuido propio, ya que el principal objetivo son las necesidades del paciente y las necesidades propias pasan a un segundo plano. Esto provoca que el cuidado de terceros no sea compatible con otras actividades y que en numerosas ocasiones se acabe padeciendo el Síndrome del Cuidador Quemado.

Los estereotipos sociales determinan que se necesita una gran capacidad de sacrificio para las actividades del sector de los cuidados. Solemos creer que está capacidad sólo la tienen las mujeres. La cuestión de género en el sector de los cuidados viene determinada por razones sociales de uno de los grupos.

Al relegar a la mujer el cuidado de los niños, mayores o enfermos se le imposibilita su acceso al mundo político y económico en distintos sectores. Los hombres y las mujeres están igual de preparados para ejercer tareas de cuidados. Ambos sexos pueden ser igual de voluntariosos y disponen de la misma capacidad de sacrificio.

El primer paso para conseguir la igualdad en el sector de los cuidados es reconocer estos errores provocados por los estereotipos y cambiarlos. Debemos transformar las estructuras sociales existentes para que las personas dispongan de completa libertad a la hora de escoger el rol que quieren desempeñar en la sociedad y en su vida profesional.

Igualdad de género: uno de los valores de Cuideo

En Cuideo no tenemos discriminación de género. De hecho, apostamos activamente por la igualdad entre mujeres y hombres en todos los ámbitos de la empresa, incluidas las personas cuidadoras. Sabemos que ambos sexos pueden estar igual de preparados para cuidar de nuestros clientes con la misma eficiencia. Y este es uno de los valores que nos definen.

Desde Cuideo queremos ayudar a promover la igualdad de género en nuestro sector y decir STOP a la discriminación de sexos entre cuidadores y cuidadoras.

Disponemos de un proceso de selección muy estricto que sólo superan un 16% de las personas candidatas. Seleccionamos a nuestro personal buscando cuidadores profesionales, apasionados, eficientes y empáticos, sin hacer distinciones de género. Te ofrecemos el mejor servicio de asistencia a domicilio, dónde y cuándo quieras.