Generación Sándwich: toca cuidar de todos

Generación Sándwich

Los jóvenes de hoy están retrasando la edad de ser padres y madres. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística en España (INE) indican que la media en que las mujeres tienen su primer hijo se sitúa en los 32 años y en los hombres se retrasa todavía un poco más. Además, nos encontramos que la medicina y la tecnología han aumentado la esperanza de vida de las personas.

La conjunción de ambos factores ha provocado que muchas personas entre los 35 y los 55 años se encuentren cuidando, a la vez, de sus padres y de sus hijos. Este fenómeno se conoce como la Generación Sándwich.

¿Qué es la generación sándwich?

Se conoce como Generación Sándwich al grupo de personas entre los 35 y 55 años que, en la actualidad, se encargan del cuidado de sus hijos y de sus padres y suegros, a la vez.

La primera vez que se utilizó el término Generación Sándwich” fue en 1981, en un artículo de la trabajadora social Dorothy Miller, para describir a las mujeres de entre 30 y 40 años que se encontraban atrapadas (como lo pueden estar las lonchas de jamón y queso entre dos rebanadas de pan) entre el cuidado de sus hijos y de sus padres, al mismo tiempo. La incorporación de la mujer al trabajo, y el consiguiente reparto de cargas familiares, ha hecho que hoy, el término Generación Sándwich afecte tanto a hombres como a mujeres.

Cada vez más, este término va a reflejar la situación real de la sociedad, debido a que cada vez hay más generaciones distintas que coinciden en espacio y tiempo.

Problemas de la Generación Sándwich

Pertenecer a la generación sándwich puede resultar complicado. Si ya resulta difícil atender el trabajo y los hijos, sin duda, será mucho más complejo si tenemos que encargarnos de nuestros padres o suegros. Si además éstos necesitan cuidados especiales, la tarea se presenta extremadamente exigente.

Razones que han provocado la Generación Sándwich

Entre las principales razones se encuentran el retraso en la edad de empezar a tener hijos así como el aumento de la esperanza de vida. Esto ha ocasionado que la generación sándwich tenga más responsabilidades económicas y emocionales que sus generaciones anteriores.

Actualmente, las mujeres tienen su primer hijo entre los 30 y 35 años, mientras sus madres lo tuvieron con 20 o 25 años. Además, como media tienen un hijo cuando antes era frecuente tener varios hermanos. Por otro lado, la media de la esperanza de vida ha pasado de estar en los 41 años a alargarse hasta los 76 años, incluso más, gracias a los avances tecnológicos, médicos y sanitarios.

Otro factor influyente a considerar es el retraso de los hijos en irse de casa. Su edad ya no determina cuando se independizarán. Antes los jóvenes se iban de casa a los 20 años, algo que hoy en día se puede alargar hasta los 30 o más, en parte, debido al gran paro juvenil.

Un último factor se suma a esta situación y es el descenso de la natalidad. El hecho de que las familias sean de menos miembros comporta que la carga de atender a los familiares mayores recaiga en menos personas. Antes, si tenías hermanos, la responsabilidad y la carga se repartían.

La costosa tarea de cuidar de todos

Cuidar de tus hijos y de tus padres es costoso y tiene sus consecuencias. Además del gasto económico elevado que conlleva, los niveles de estrés son muy altos. Normalmente, la mayor carga suele recaer en las mujeres aunque cada vez más hombres están asumiendo cargas domésticas y de cuidados.

Con este panorama, muchos adultos intentan dejar resuelto su futuro para evitar convertirse en una carga para sus hijos cuando sean mayores, sin embargo, no todos tienen la capacidad económica para hacerlo. Además, las ayudas sociales destinadas para el cuidado de personas mayores son insuficientes y lentas en su otorgamiento.

A pesar de que ser parte de la Generación Sándwich es un gran reto, tampoco podemos olvidar algunos beneficios de formar parte de esta generación: poder sentir que estás devolviendo el cuidado que te dieron tus padres cuando tú eras niño y enseñar valores a nuestros hijos (como el cariño hacia las personas mayores y la responsabilidad de ayudar a personas que lo necesitan).

Cuidar de un hijo conlleva un gran gasto y mucho tiempo, pero también conlleva una enorme felicidad. Para nuestra sociedad actual, cuidar de nuestros hijos es algo que nadie nos tiene que explicar cómo hacer, es de lógica y algo natural. Entonces, ¿por qué para la mayoría de personas cuidar de sus padres no es una responsabilidad lógica y natural?

Debemos ser conscientes que desde que somos pequeños nuestros padres son los que han cuidado de nosotros. Por esto y mucho más, se merecen los mejores cuidados y toda la atención y el cariño del mundo.

3 opciones para el cuidado de las personas mayores

En Cuideo somos expertos en el cuidado de personas mayores y trabajamos a diario para ayudar a la Generación Sándwich a través de nuestros servicios ofreciendo personal para cuidar personas mayores, facilitar su día a día y ofrecerles mucha atención, cariño, empatía, paciencia y profesionalidad.

Es muy importante que las personas mayores no se sientan solas. Por eso, queremos asegurarnos de que conoces las diferentes opciones para el mejor cuidado de tus seres queridos mayores:

  • Traslado al domicilio de un familiar.
    Traslado a la residencia de mayores.
    Cuidadores y cuidadoras para personas mayores a domicilio por horas.