Guía: signos de estrés en los cuidadores

Guía: signos de estrés en los cuidadores

El estrés en los cuidadores y cuidadoras de personas mayores a domicilio es muy habitual, tanto si es familiar como profesional. Cuidar a una persona de edad avanzada, y en especial a una que sufre de alguna enfermedad, puede ser una tarea muy demandante y estresante. La responsabilidad que conlleva estar pendiente de una persona dependiente supone un gran esfuerzo físico y mental por parte del cuidador o cuidadora.

Por eso, es importante saber cómo manejar estas situaciones de la mejor forma para que tu salud no se vea perjudicada. El cuidador puede ser un familiar directo o un allegado de la persona dependiente, pero también puede ser una persona profesional en ayuda a domicilio. En este último caso, se suele dar si el servicio contratado no es el más adecuado para las necesidades de la persona a cuidar.

En cualquiera de los casos, la persona necesita contar con una serie de herramientas que le permitan manejar el estrés que genera prestar este tipo de cuidados. En esta guía para cuidadores de personas dependientes te contaremos cómo identificar y gestionar el estrés del cuidador.

Cómo afecta el estrés a la salud

Debemos aprender a diferenciar entre los sentimientos y los signos de estrés. Es muy importante detectar los signos de alerta, ya que el estrés a largo plazo puede provocar serios problemas de salud. En el caso de los cuidadores y cuidadoras, el estrés suele afectar de las siguientes formas:

  • Obesidad.
  • Depresión y ansiedad graves.
  • Sistema inmunitario débil.
  • Mayor riesgo de enfermedades crónicas.

Antes de llegar a esta situación, el cuerpo nos manda señales para que rectifiquemos nuestra situación.

15 señales de que sufres estrés

Existen varios signos que alertan del estrés en personas cuidadoras. Cada persona es diferente, por lo que cada una puede experimentarlo de manera distinta. Aun así, hay algunos síntomas comunes de estrés entre las personas cuidadoras:

  1. Cambios en las relaciones familiares debido al trabajo.
  2. Anteponer las necesidades del paciente a las tuyas.
  3. Ansiedad sobre el futuro y sentimientos de culpabilidad por lo que le sucede a la persona dependiente y que no está en manos del cuidador o cuidadora.
  4. Dejar de relacionarte con las amistades en tu tiempo libre.
  5. Sentirse imprescindible en tu trabajo, lo cual te lleva a asumir responsabilidades que no te corresponden.
  6. Aumento o disminución del apetito.
  7. Consumo de bebidas alcohólicas u otras drogas.
  8. Trato despectivo a terceras personas sin poder controlarlo.
  9. Ansiedad, depresión y cambios emocionales.
  10. Dificultades económicas y consecuencias laborales.
  11. Insomnio o dormir mucho.
  12. Irritabilidad, falta de concentración y problemas de memoria.
  13. Sentirse solo o abandonado por los demás.
  14. Dolores de cabeza o de cuerpo con frecuencia.
  15. Perder el interés en tus hobbies.

¿Cómo combatir el estrés?

Cuidar a una persona dependiente es una tarea que requiere mucho esfuerzo y dedicación. Sin embargo, es importante tener en cuenta que más allá de cuidar a la otra persona, es fundamental cuidar de sí mismo.

Este trabajo puede desencadenar el llamado Síndrome del Cuidador Quemado, un trastorno que se presenta en las personas que cuidan a personas mayores o enfermas y que se caracteriza por el desgaste físico y mental.

El estrés es uno de los síntomas de este trastorno. Los cuidadores suelen experimentar un sentimiento de carga que los perjudica a nivel mental y a partir de allí comienzan a aflorar distintas emociones que los alteran, como ira, angustia, frustración, tristeza, soledad, inseguridad y otras tantas.

Para superar este problema y bajar los niveles de estrés es fundamental aceptar la situación, expresar nuestros sentimientos y aprender a controlarlos. Por ello, para combatir el estrés que genera cuidar de una persona dependiente, es necesario poner en práctica ciertas cosas:

  • Pide ayuda si la necesitas. Aunque seas el cuidador principal de una persona dependiente, hay ocasiones en las que necesitarás un poco de ayuda.
  • No reprimas tus sentimientos. No tengas miedo de expresar lo que sientes. Tus emociones también son válidas. Además, por muy raro que parezca, tu situación es completamente normal.
  • Planifica las actividades. De esta manera podrás llevar un mejor control del tiempo, crearás rutinas en la persona dependiente y podrás llevar una vida más organizada.
  • No abandones tus relaciones con otras personas. No te aísles del mundo por cuidar de una persona. Mantener el contacto con amistades te ayudará a cambiar de ambiente y tu mente se distraerá.
  • No centres tu vida en la de la persona dependiente. Realiza alguna actividad que sea de tu agrado y que no tenga nada que ver con tu trabajo de cuidados.
  • Descansa lo suficiente. Cuidar a otra persona es un trabajo agotador. El estrés también proviene de no tener el descanso adecuado. Cuando dormimos, nuestro cuerpo se regenera y se recarga de energía, además de hacer un reset en el cerebro. Todo esto ayuda a que nos desestresemos.
  • No pienses que eres la única persona que sabe cuidar a la persona mayor. Los demás también pueden cuidarlo muy bien, por lo que no te responsabilices de tareas que no te corresponden. Anima a la persona dependiente a hacer lo que pueda por sí sola con tu supervisión.
  • Cuida tu salud. Acude al médico regularmente y en especial si tienes alguna dolencia particular. También puedes hablar con tu médico de cabecera para que te recomiende métodos para afrontar la situación: grupos de apoyo, asesoramiento o medicamentos para hacerte sentir mejor.
  • Mantén tu cuerpo sano. No consumas alcohol ni drogas, mantén una dieta sana y equilibrada, haz ejercicio de forma regular y descansa lo suficiente.

Confía la salud de tus seres queridos a los profesionales

En el caso de cuidadores familiares, el estrés se genera por la incapacidad de equilibrar la vida personal con los cuidados de un ser querido. Cuidar de otro es una tarea dura, sobre todo si esta persona es un familiar cercano. Cuando vemos a un ser querido pasar por una situación difícil, es normal que afloren emociones negativas.

En estos casos, la mejor opción es optar por contratar un servicio de cuidados a domicilio. De esta manera, nuestro ser querido cuenta con la mejor atención profesional y una dedicación exclusiva.

En Cuideo sabemos lo importante que es esto para tu salud física y mental. Por eso, contamos con los mejores cuidados a domicilio para personas mayores en España. Las cuidadoras y cuidadores profesionales con quienes trabajamos no solo están capacitadas para la atención de personas dependientes, sino también para manejar de forma adecuada el estrés que puede producir cumplir con esta tarea.