Deshidratación en personas mayores

Deshidratación en personas mayores

Las personas mayores son bastante propensas a sufrir de deshidratación, en especial en la época de verano, cuando las temperaturas aumentan considerablemente. El agua es un elemento esencial en el organismo humano y si bien su proporción en el cuerpo va disminuyendo con el pasar de los años, su importancia sigue siendo la misma.

A medida que envejecemos, nuestro sentido de la sed disminuye. Por ello, cuando una persona de edad avanzada siente sed, es un signo claro de deshidratación. Sin embargo, aunque debemos estar al pendiente del consumo de agua, también debemos estar atentos a otros aspectos para evitar la deshidratación en las personas mayores.

Grados de deshidratación en personas mayores

No toda la falta de agua tiene la misma gravedad. Según la cantidad de carencia, según la edad y según la salud de la persona, puede ser más o menos peligroso. Dicho esto, hay tres grados de deshidratación:

  • Deshidratación leve. Es de riesgo bajo. Normalmente son los primeros síntomas de esta condición. Se puede revertir con bastante facilidad.
  • Deshidratación moderada. Suele aparecer por la inacción ante una leve, aunque también puede darse por otros motivos, como patologías. Sus síntomas son algo más graves. En alguna ocasión puede requerir la intervención de profesionales.
  • Deshidratación severa. Los síntomas son muy graves y se necesita la intervención de médicos de manera urgente, ya que el cuerpo está sufriendo mucho y necesita una manera rápida de hidratarse.

Signos y síntomas de deshidratación en personas mayores

La carencia de agua en personas de edad avanzada es una condición grave, ya que tiene menos cantidad de agua en su cuerpo y se pueden llegar a la deshidratación severa más rápido. También cabe tener en cuenta que en ocasiones toman medicamentos que les disminuye la sed, por lo que aumenta el riesgo de sufrir dicha condición.

¿Cómo detectar si una persona mayor está deshidratada? Estos son algunos de sus signos y síntomas:

  • Boca seca.
  • Labios secos.
  • Piel poco elástica y seca.
  • Tener más sed de lo normal.
  • Orinar con poca frecuencia.
  • Orina oscura.
  • Cansancio.
  • Dolor de cabeza.

Síntomas de deshidratación severa en personas mayores

Los casos graves de deshidratación se pueden dar si no se pone remedio a tiempo o debido a alguna afección que la provoque. ¿Cómo detectar un caso de deshidratación severa en mayores? Estos son los signos de alerta. Ante uno de ellos, es imprescindible acudir a urgencias.

  • Confusión e incluso desorientación.
  • Vértigo.
  • Tensión arterial baja.
  • Respiración rápida.
  • Aumento del ritmo cardíaco.
  • Dejar de orinar.
  • Bajo flujo sanguíneo.
  • Delirios.
  • En casos extremos, se puede llegar a perder la consciencia.

Causas de la deshidratación en personas mayores

En un estudio se ha detectado una relación entre las personas de la tercera edad con infecciones y deshidratación, especialmente en aquellas con neumonía e infecciones urinarias. De hecho, el 82% de quienes tenían insuficiente agua en el cuerpo a una edad avanzada tenían una infección según otro estudio mencionado en la investigación.

Según el estudio mencionado, las causas más frecuentes de deshidratación en personas mayores son:

  • Disminución de sodio y de agua en el cuerpo.
  • Orinar en exceso.
  • Insuficiencia suprarrenal.
  • Desperdicio renal de sal.
  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Exceso de alcalinidad sanguínea por tener demasiado bicarbonato, ya que no es absorbido por el riñón.
  • Sudoración excesiva.
  • Quemaduras.
  • Fiebre.
  • Diabetes.
  • Hipernatremia esencial, que causa alteraciones en el mecanismo de la sed.
  • Hipodipsia, es decir, tener una sensación de sed anormal.

Factores de riesgo en la deshidratación en personas mayores

El hecho de ser mayor ya es un factor de riesgo para quedarse con suficiente agua en el cuerpo, ya que la reserva de líquidos es menor que en la juventud. Junto con la menor sensación de sed, el cuerpo suele no recibir la cantidad de agua que requiere.

Otros aspectos que hacen de riesgo a este grupo de edad son los medicamentos y algunas enfermedades crónicas, como la diabetes no controlada.

Consecuencias de la deshidratación en personas mayores

El cuerpo  necesita estar hidratado para poder funcionar correctamente. Al tener faltarle agua, tiene que forçar mucho los órganos y poco a poco van fallando. En caso de tener alguna infección, este fallo puede ser letal más rápidamente. De hecho, el estudio mencionado en este artículo vio que la mortalidad de pacientes mayores tano con una infección como con deshidratación es de entre el 40% y el 50%.

Tratamiento de la deshidratación en personas mayores

¿Cómo curar la deshidratación? En casos leves, con beber mucha agua frecuentemente se puede revertir la situación. En caso de haber perdido minerales, se puede combinar el agua con bebidas energéticas de deportistas, ya que estas contienen lo que el cuerpo pierde en este proceso.

Si el caso es grave, se requiere la intervención de médicos, ya que es posible que se necesite administrar algún medicamento específico o tratamientos vía vena, los cuales hidratan más rápidamente. También es posible que la deshidratación sea la causa de alguna enfermedad, por lo que tan solo un profesional puede hacer tal diagnóstico.

Cómo evitar la deshidratación en personas mayores

A continuación, te ofrecemos algunas recomendaciones para evitar esta peligrosa condición en personas mayores.

Ofrecer líquidos a lo largo del día

Debido a la pérdida de la sensación de sed, es importante que el cuidador o cuidadora provea líquidos a lo largo del día y se asegure de que los consuma aunque no tenga sed. Lo recomendable es beber entre 6 y 8 vasos de líquido al día. Lo ideal es que la mayor parte de este consumo sea de agua, pero también puede ser de leche, zumos de fruta, té (si no lo tiene contraindicado) y sopas, entre otras cosas.

Llevar una dieta liviana y frugal

La comida también es importante para evitar la deshidratación en las personas de tercera edad. Por ello, se aconseja una alimentación rica en frutas y verduras que contengan gran cantidad de agua, como el melón, la sandía, la fresa, el pomelo, las uvas, la naranja, la zanahoria y el pepino, entre otros. También se recomienda evitar las comidas abundantes y tomar con cada comida principal un vaso de agua para facilitar la ingesta de sólidos.

Evitar la exposición al sol excesiva

El sol es uno de los responsables de la deshidratación en personas mayores. Por ello lo mejor es limitar la exposición al sol en las horas centrales del día, especialmente en verano. Para evitar perder más líquidos de lo que debería, también es necesario limitar el ejercicio físico en esos horarios. Se recomienda la exposición en las primeras horas del día o las últimas. Además de la deshidratación, también es importante este punto porque las personas de la tercera edad tienen la piel mucho más delicada y sensible a los rayos solares.

Mantener los ambientes frescos

Tener una temperatura adecuada en los ambientes donde se encuentra la persona mayor es fundamental para prevenir la deshidratación. Es importante mantener los ambientes frescos, ya sea con ventanas abiertas o con sistemas de ventilación o refrigeración.

También es fundamental evitar los cambios bruscos de temperatura, sobre todo en verano, cuando la temperatura puede elevarse bastante. Por esta razón, si cuentas con aire acondicionado, lo mejor es mantener la temperatura entre 22 y 24 grados, de manera que al cambiar de ambiente no haya un choque entre frío y calor.

Utilizar ropa fresca

Otra de las mejores formas de prevenir la deshidratación en personas mayores es que vistan con ropa fresca. De esta manera, el aire podrá circular mucho mejor alrededor de la piel y evitaremos una pérdida innecesaria y excesiva de líquidos. Además, estos podrán sentirse mucho más cómodos. Tejidos como el algodón y lino son los más recomendados.

 

Los cuidados de las personas mayores son expertos en alimentación y, además, variados y comprenden muchos aspectos. Con el paso del tiempo lo que parecía normal ya no lo es tanto, por lo que los cuidados y atenciones deben incrementarse. El verano es una de esas épocas en que esos cuidados deben elevarse, ya que las altas temperaturas pueden conllevar un alto riesgo.

Todas estas recomendaciones pueden parecer sencillas, pero no seguirlas puede ocasionar graves problemas. Nuestros colaboradores profesionales en el cuidado de personas mayores lo saben y las ponen en práctica para asegurar el bienestar de quien cuidan. En Cuideo somos especialistas en cuidados a domicilio para personas mayores y nuestro objetivo es mejorar su calidad de vida, pero también la de la familia. La clave de esto es cuidar hasta el más mínimo y simple detalle.