Disfagia en ancianos: dificultad para tragar

Qué es la disfagia

Hay ciertas condiciones médicas y de la vejez que provocan una sensación de tener algo en la garganta, de tener comida atascada en la boca del estómago o una molestia al tragar como si tuviera algo. Esto puede estar relacionado con la disfagia en ancianos, enfermedad que dificulta la alimentación de las personas mayores y puede llevar a la desnutrición.

Qué es la disfagia

La disfagia es la dificultad para tragar alimentos con normalidad tanto en estado sólido como líquido. Esto provoca que el cuerpo tenga que hacer un sobreesfuerzo para transportar los alimentos desde la boca al estómago, proceso que puede ser doloroso.

Todas las personas hemos vivido esta situación en algún momento. Cuando es algo puntual, no es algo preocupante; sin embargo, cuando se convierte en algo usual se debe tratar. En este segundo caso, pasa a ser un trastorno de deglución. Aunque puede aparecer a todas las edades, la disfagia en el adulto mayor es la más común.

¿Qué hacer si tengo disfagia? Si notas que tienes dificultad para tragar constantemente, debes acudir a una persona profesional para hacer un diagnóstico y poder adaptar el tratamiento a tu caso.

Diferencia entre disfagia y afagia

Aunque son muy parecidos, ya que ambos se refieren a la dificultad de tragar, afagia es más grave. Cuando se tiene disfagia, se puede tragar con más o menos problemas. En cambio, con afagia ya no se puede tragar.

Problemas de deglución en personas mayores

De cada 100.000 personas, 25 tienen disfagia. Puede parecer una incidencia baja, pero entre las personas mayores aumenta. Si nos centramos en el atragantamiento en ancianos, la Fundació de Recerca en Gastroenterologia y la Sociedad Española de Gerontología y Geriatría han visto que hay ciertas enfermedades que son factores de riesgo de disfagia:

  • El 25% de las personas mayores tienen disfagia. Con la edad, el esófago se desgasta. Además, aumenta el riesgo de padecer otras patologías que causan esta condición.
  • Entre el 50 y el 80% de las personas con Alzheimer, Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas tienen disfagia.
  • Entre el 25% y el 55% de las personas que han sufrido un accidente cerebrovascular, como un ictus, sufren esta condición.
  • Tener una enfermedad que afecta a la tráquea aumenta considerablemente las probabilidades de padecer esta condición.
  • El cáncer y sus tratamientos pueden propiciar la disfagia. En caso de ser cáncer de cabeza o de garganta, la incidencia sube hasta el 60%.
  • Tener un problema en el sistema nervioso o un trastorno neurológico aumenta la probabilidad de tener esta condición.

Tipos de disfagia

Según el lugar en el que está la causa de la dificultad para tragar saliva, líquidos y comida, se distinguen dos tipos de disfagia: orofaríngea y esofágica. ¿Cuál es la disfagia más común? La orofaríngea.

Disfagia orofaríngea

Este tipo aparece cuando el problema se centra en la parte superior del sistema digestivo, concretamente entre el momento en el que se introduce el alimento en la boca y en el que llega al esófago. En este caso, los músculos de la garganta no permiten masticar o incluso tragar correctamente.

En los casos leves, la disfagia orofaríngea puede provocar tos o arcadas. Sin embargo, en los casos graves puede causar el desvío de los líquidos y alimentos hacia la tráquea y terminar en atragantamiento. En los casos muy graves, puede desembocar en una infección pulmonar.

Disfagia esofágica

Cuando el problema está en el esófago y en la entrada del estómago, se considera que es disfagia esofágica. En este caso, la persona mayor tiene la sensación de tener comida atascada en la boca del estómago. Este tipo en casos leves también causa arcadas. En los graves causa vómitos en ancianos recurrentes.

Como hemos comentado, una de las causas de atragantarse con facilidad es la disfagia. Eso se debe a que en la acción de tragar hay 50 músculos y 10 nervios involucrados, por lo que al fallar nos podemos atragantar.

Causas de la disfagia

¿Por qué se produce la disfagia? Cada tipo de esta patología tiene diferentes causas.

Causas de la disfagia orofaríngea

Entre las causas más frecuentes de la disfagia orofaríngea están:

  • Divertículo faríngeo
  • Caída de muelas y otros dientes.
  • Enfermedades de la faringe y de la boca.
  • Tumores y cáncer de faringe.
  • Enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer, Parkinson, ELA, ictus, esclerosis múltiple…)
  • Tratamientos del cáncer como la radioterapia.
  • Pérdida de masa muscular.
  • Pérdida de fuerza.
  • Disminución o desaparición de la saliva.
  • Diabetes mellitus.

Causas de la disfagia esofágica

Entre las causas más frecuentes de la disfagia esofágica están:

  • Tumores y cáncer de esófago y estómago.
  • Diabetes mellitus.
  • Acalasia.
  • Cuerpos extraños.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Esclerodermia.
  • Radioterapia.

Síntomas de disfagia

En muchas ocasiones nos puede constar tragar algún alimento o  líquido. Eso es normal. Aun así, en personas mayores hay que estar muy atentos porque puede ser una señal de un principio de disfagia. ¿Cuándo tenemos que alarmarnos? Cuando aparecen varios de estos síntomas y empiezan a ser recurrentes o ya suceden con frecuencia desde hace tiempo.

  • Dificultad para tragar. Puede llegar a ser imposible hacerlo.
  • Ardor en el estómago.
  • Voz ronda.
  • Pérdida de peso repentina.
  • Desnutrición.
  • Deshidratación.
  • Babeo por no poder controlar la saliva.
  • Ronquidos mientras se duerme.
  • Acidez.
  • Vómitos al tragar.
  • Regreso de los alimentos a la boca.
  • Tos o arcadas cuando se traga.
  • Tos con arcadas.
  • Sofocos al comer.
  • Comer despacio.
  • Flemas, sobre todo recurrentes en personas con Alzheimer..

Diagnóstico de disfasia

Si crees que tú o alguien de tu alrededor sufre esta enfermedad, debes acudir a un otorrinolaringólogo, médico que especialista trata la disfagia. Al exponerle los síntomas, realizará unas pruebas físicas para determinar si hay alguna condición que dificulte tragar. Las pruebas son:

  • Una radiografía de la faringe y el esófago.
  • Una manometría para medir las contracciones musculares del esófago.
  • Una endoscopia.
  • Rayos X para hacer un estudio dinámico con la toma de un líquido llamado bario para ver mejor el esófago.

Los síntomas son parecidos a otras enfermedades del sistema digestivo, por lo que la persona profesional hará varias pruebas para poder hacer un diagnóstico final.

Tratamiento de disfagia

¿Cómo curar la disfagia? Afortunadamente, en muchas ocasiones la disfagia se cura, pero antes de atacar la causa, se deben reducir los síntomas. Entre los tipos de medicamentos que el otorrinolaringólogo puede recetar están aquellos que ayudan a reducir la acidez estomacal y el reflujo. El objetivo principal es que la persona mayor pueda alimentarse e hidratarse correctamente y absorber los nutrientes, sin que se desvíen al sistema respiratorio.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que cada tipo de disfagia requiere de un tratamiento distinto. Por ejemplo, si es una infección, se necesitará antibiótico; y en caso de un tumor, se tendrá que hacer cirugía y otro tratamiento para reducir su tamaño. El doctor especialista será quien decida los pasos a seguir.

En algunos casos, principalmente de disfagia orofaríngea, también se realizan sesiones de logopedia para recuperar lo máximo posible la movilidad de los músculos implicados en la acción de tragar. Hay muchos ejercicios para la disfagia en ancianos que se pueden hacer para que se recupere al menos parte de la disfagia. Estos deben estar adaptados a la causa de la condición, por lo que deben de estar pautados por una persona profesional.

Cabe destacar que si la disfagia se debe a un problema neurocognitivo, es muy complicado que se pueda curar esta condición. Por esa razón, los cuidadores y cuidadoras que colaboran con Cuideo y que son especialistas en dichas enfermedades saben cómo alimentar a la persona mayor en cada fase de la patología. En las etapas finales, por ejemplo, se debe hacer con espesantes.

Cuidados a domicilio para personas con disfagia

Cuando una persona mayor tiene disfagia, es importante vigilar que no se atragante ni con comida, ni con bebidas ni con su propia saliva. Por eso, es importante que si la enfermedad ya está avanzada, pueda haber una persona cuidándolo durante al menos las horas de la comida. Unos cuidados internos o cuidados por horas pueden ser la solución para su seguridad.

En los casos menos avanzados, un dispositivo de teleasistencia como Cuideo Assist para que pueda avisar en caso de notar que algo no va bien con la comida, también puede ayudar antes de que se llegue al atragantamiento.