PUBLICADO EL 27/03/2019
POR Cuideo
El derecho a decidir no debería ser quitado a nadie, pero ¿hay límites? ¿La edad puede influir en el derecho de decisión de las personas mayores? Ayudamos a las familias a comprender.

Al envejecer, se deterioran las capacidades físicas y mentales de las personas, a parte de que empiezan a aparecer las enfermedades y patologías de la tercera edad.

Aún así, debemos ser conscientes de que cada persona mayor es un mundo diferente. Existen adultos mayores que tienen el nivel funcional de una persona de 30 años, mientras otros requieren de asistencia permanente, incluso para las actividades más básicas. 

Entonces, todos tenemos derecho a decidir sobre nuestras vidas. Sin embargo, existen ciertos casos que pueden existir limitaciones.

¿Puedo decidir siempre?

Es cierto que todos tenemos el derecho de decidir sobre el rumbo de nuestras vidas, es un derecho fundamental desde que nacemos y no desaparece por el paso de los años. Sin embargo, la edad puede condicionar las capacidades funcionales de la persona y su camino de vida. La salud es fundamental para poder disfrutar de la vejez y tomar el rumbo de nuestra vida.

Algunas personas creen que cuando envejecemos perdemos el uso de la razón, pero no es así en todos los caso. Existen grados de todos y que una persona esté en la tercera etapa de la vida no significa que sea un niño ni que no pueda tomar decisiones propias.

Si una persona cumple con las claves para una vejez felizvive el envejecimiento activo podrá disfrutar de una vejez plena, feliz y llena de salud.

Ante una situación donde una persona mayor considere que se le está quitando el derecho a decidir sobre su vida de manera injusta es necesario demostrar y proteger la capacidad de ejercer ese derecho antes sus seres queridos. Recuerde que sus familiares sólo pretenden protegerle, pero usted tiene derecho a decidir y a equivocarse sin que le manden.

Mis hijos quieren enviarme a una residencia, pero yo quiero quedarme en mi casa

Actualmente, vivimos en la Generación Sandwich, una generación que debe preocuparse por los niños y por sus padres. Esto es una gran tarea y provoca que en muchos caso surja la pregunta: ¿Residencia o cuidadores a domicilio?

Cuando esto sucede es muy importante dejar al mayor que exponga su opinión. Él debe tomar su propia decisión, ya que tiene la libertad de escoger dónde quiere envejecer y disfrutar de la última etapa de la vida. Aún así, en muchas ocasiones, no se respeta este derecho.

El mayor debe opinar y los familiares escuchar y apoyarlo. Antes de tomar una decisión es esencial que os reunáis en familia y lleguéis a un acuerdo sobre cuál es la mejor opción para vuestra situación.

La comunicación y la comprensión son imprescindibles para llegar a un punto medio sin discusiones ni malentendidos. La familia debe tener en cuenta qué es lo que desea el mayor, qué necesidades tiene y qué tipo de enfermedad padece. Así nos aseguraremos de que escogemos la opción que le garantice la mejor calidad de vida posible, intentando mantener al máximo su autonomía.

Cuideo ayuda a las familias a comprender a sus mayores y a buscar la mejor opción para sus cuidados. Con Cuideo, gana en tranquilidad. 

Salud adultos mayores ¿Qué influye?

En la salud de las personas mayores influyen varios factores, personales y ambientales, que favorecen o perjudican las capacidades físicas o mentales de éstas.

Principales factores personales

      • Cambios relacionados con la edad.
      • Hábitos de vida (ejercicio y dieta).
      • Genética.
      • Vida social.
      • Pensamiento y perspectiva.
      • Enfermedades de la tercera edad.

      Principales factores ambientales

        • Tener una vivienda propia.
        • Disponer de instalaciones y actividades para el ocio y la comodidad de los mayores.
        • Dispositivos de asistencia.
        • Servicios sociosanitarios al alcance y de calidad.
        • Transporte público para facilitar la movilización.

         

        Tengo demencia: ¿Puedo seguir decidiendo?

        La presencia de enfermedades como la demencia, el deterioro cognitivo, el Alzheimer, entre otras, pueden llegar a limitar la toma de decisiones. En estos casos, es esencial el respaldo de los profesionales para ayudar a tomar la decisión correcta para la situación.

        Es necesario conocer el grado de la enfermedad y saber hasta que punto está limitando a la persona mayor.  Si se considera que el mayor tiene capacidad para tomar decisiones, será él mismo quien deberá decidir. No obstante, cuando existe algún tipo de deterioro físico o mental, lo más recomendado es que la decisión se tome por consenso familiar (con la persona mayor presente), así podremos asegurar el bienestar de todas las partes.

        Cuideo ayuda a las familias a solucionar los problemas familiares con las personas mayores a través de la Mediación Familiar con un profesional especializado en psicología como mediador.

        A través de una valoración conseguiremos saber qué necesita el mayor y cuál es la mejor solución para la situación familiar.

        Mis voluntades antes del deterioro

              Una manera de prevenir tu futuro y asegurate de que una enfermedad como el Alzheimer no te arrebate tus derechos, puedes elaborar tus voluntades anticipadas o un testamento vital. Todo lo que dejes por escrito deberá seguir siendo así, incluso si pierdes la razón o la salud mental.

              Debes remarcar cómo quieres que te cuiden en caso de perder las facultades mentales y escribir todos tus deseos referentes a tu entorno y a terceros.

               

              Cuideo cuida de grandes personas para hacerles el mejor regalo: Envejecer en su propio hogar.

               

              ¿Te ha parecido útil este consejo? ¡Valóralo!

              7 votos con una valoración media de 4.6.