PUBLICADO EL 18/05/2021
Las Ciudades Amigables es un proyecto que promueve la adaptación de los municipios a las necesidades de las personas mayores para fomentar un envejecimiento activo y saludable.

Es popularmente sabido que la población mundial está envejeciendo. Y España no va a contracorriente. Actualmente, el 19,1% de la ciudadanía española es mayor de 65 años y se calcula que en 2050 esta cifra aumentará hasta el 32%. Para entonces, seremos el país con la esperanza de vida más elevada del planeta.

Ante esta realidad, las instituciones han empezado a actuar. En 2010, la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso en marcha el proyecto de Ciudades Amigables con las Personas Mayores. Hoy queremos hablar sobre este proyecto tan necesario para garantizar una buena calidad de vida para las personas mayores.

¿Qué son las Ciudades Amigables?

Las Ciudades Amigables es un proyecto que promueve la adaptación de las ciudades y pueblos a las necesidades de las personas mayores. Es una iniciativa global y local que pone el foco en la opinión y propuestas de las personas de mayor edad tanto en el análisis de las problemáticas como en las propuestas de mejora. Además, quieren promover el envejecimiento activo.

Además, este proyecto intenta fomentar la construcción de municipios amigables con las personas mayores y todas aquellas con dificultades de movilidad, independientemente de su edad. Incluso beneficia a mujeres jóvenes, niños y niñas, al hacer más seguras las calles.

Actualmente, ya hay 1.114 ciudades repartidas en 44 países que cumplen los requisitos de este proyecto y que han obtenido su sello. La buena noticia para nosotros es que en España hay 202 Ciudades Amigables, que representa el 18,13% del total mundial. En todas las comunidades y ciudades autónomas hay al menos un municipio dentro de la red, excepto en La Rioja y Melilla. Las tres comunidades con más sellos son País Vasco (47), Cataluña (25) y el Principado de Asturias (23).

¿Qué organizaciones promueven las ciudades amigables y entornos saludables?

El proyecto está encabezado por la OMS, pero en cada país lo acerca una institución diferente a los ayuntamientos. En España, la entidad que se encarga de difundir, asesorar y coordinar el proyecto de Ciudades Amigables es el Imserso. Este se considera un organismo afiliado.

La Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores forma parte de otro proyecto más grande: la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) de las Naciones Unidas, la cual se enmarca en la Agenda 2030, plan de acción de las para conseguir un desarrollo social, así como prosperar el medio ambiente, la paz, la justicia y la economía. Todo esto se quiere conseguir mediante 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

¿Cómo deben ser las Ciudades Amigables con las personas mayores? Mayor sentado en un banco leyendo el periódico

¿Cuáles deberían ser los parámetros más importantes para diseñar una ciudad amigable?

Para que una ciudad pueda entrar en la Red de Ciudades Amigables, debe:

  • Reconocer la diversidad de las personas mayores
  • Respetar sus decisiones y opciones de forma de vida
  • Promover una cultura de inclusión compartida por personas de todas las edades
  • Anticipar y responder de manera flexible a sus necesidades y preferencias relacionadas con el envejecimiento activo

Esto se traduce en ocho áreas en las que los municipios deben trabajar para asegurar un buen envejecimiento. Cada problema y mejora que propone la OMS ha sido detectada con las personas mayores, por lo que solucionar dichas dificultades tiene un impacto positivo directo en la gente mayor. Hay una larga lista de puntos que se deben cumplir en cada área, por lo que hablaremos de los más importantes.

1. Espacios al aire libre y edificios amigos con los mayores

Es muy importante que una ciudad o pueblo tenga aceras en buen estado para facilitar el andar, así como baños públicos limpios y accesibles, bancos en la calle, una buena red de transporte público y no tener mucha contaminación acústica, entre otros. De esta manera, se fomentan las actividades al aire libre, las cuales son muy beneficiosas para la salud. Un ejemplo de mejora que ha hecho la ciudad amigable Vilanova i la Geltrú (Barcelona) es poner rampas en las aceras en los pasos de peatones. En el caso de San Sebastián tienen desde hace años baños públicos limpios y accesibles.

En cuanto a los edificios, se consideran accesibles si tienen:

  • Ascensores
  • Rampas
  • Señalización adecuada
  • Barandas en las escaleras
  • Escaleras que no son demasiado altas ni empinadas
  • Pisos anti-deslizantes
  • Zonas de descanso con asientos cómodos

2. Transporte amigable con las personas mayores

Es importante que las ciudades tengan un transporte público desarrollado, con amplia disponibilidad horaria y a coste bajo, ya que la mayoría de personas mayores no conducen. Además, es importante que estos tengan suficientes paradas para llegar a todos los puntos de la ciudad para que así tengan una cerca de casa y otra cerca del destino.

Pero sin unos vehículos accesibles, esto queda en nada: debe ser fácil subir y bajar de este, de igual manera que tiene que tener asientos habilitados para mayores, como asientos sin escaleras reservados para ellos. La información, las tasas y los horarios también es importante que estén accesibles para ellas. Una ciudad amigable con un buen transporte público es Madrid.

3. Vivienda adaptada a las personas mayores

Primero de todo, los precios de las viviendas y de los servicios esenciales (agua, luz, gas…) deben ser accesibles para las personas mayores, quienes, por lo general, tienen una pensión baja. También deben estar bien aisladas y climatizadas, así como con superficies lisas, pasillos lo suficientemente anchos para el paso de sillas de ruedas y baños, inodoros y cocinas diseñadas de manera acorde. Muchas ciudades dan ayudas a los particulares para reformar su vivienda y adaptar el hogar a las necesidades de una persona mayor o con movilidad reducida.

La OMS defiende que sea posible envejecer en el hogar, por lo que las viviendas deben estar cerca de los servicios y las instalaciones, los cuales deben tener un precio accesible. Además, es importante que se informe a las personas mayores sobre los servicios disponibles para ayudarlos a envejecer en su casa.

4. Participación social con la edad

Una ciudad con una participación social que incluya personas mayores debe tener un catálogo de actividades culturales y de ocio adaptada a sus gustos (los cuales son variados), con precios asequibles y en lugares de fácil acceso. De esta manera, se mantienen activas y lejos del sentimiento de soledad. Cabe destacar que los mayores también quieren actos sociales intergeneracionales, con personas de diferentes edades, por lo que se debe tener en cuenta en el diseño de la agenda. La difusión de los eventos debe ser adaptada a las fuentes que consultan las personas mayores para asegurar que les llega la información.

5. Respeto e inclusión social de las personas mayores

El edadismo, la discriminación por razón de edad, está muy presente en nuestra sociedad. Las Ciudades Amigables deben luchar contra esta discriminación. ¿Cómo? Haciendo que se pregunte a las personas mayores su opinión, mostrándolas sin estereotipos en imágenes públicas, con servicios públicos y comerciales adaptados a sus necesidades, incorporar la educación sobre el envejecimiento en las escuelas y que los mayores puedan formar parte activamente de actividades escolares. Además, las personas mayores desfavorecidas económicamente deben tener garantizados sus derechos.

6. Participación cívica y empleo de mayores

La inclusión social de las personas debe ir acompañada de una inclusión cívica y laboral. Los mayores sí aportan a la sociedad, y mucho. Por eso, se debe asegurar que tienen sitios en los que hacerlo tanto mediante un voluntariado para personas mayores como con un empleo adaptado y con una remuneración justa para quienes deseen trabajar. De esta manera, se fomenta su participación cívica.

7. Comunicación e información de fácil acceso

Para asegurar que las personas mayores están bien informadas, se debe garantizar un buen acceso a la actualidad y una correcta comprensión. Hay otros temas que puede que no tengamos en mente y que son importantes, como la atención telefónica. Esta debe ser clara, lenta y con una persona, no con una máquina. Los dispositivos digitales también es otra cuestión a la que desean tener acceso, pero con pantallas bien iluminadas y tanto letras como botones grandes.

8. Servicios de apoyo comunitario y de salud

Una buena calidad de vida pasa por una buena atención sanitaria y comunitaria. Por eso, un municipio amigable con las personas mayores debe garantizar el acceso a servicios públicos de calidad; a cuidados a domicilio que incluyen servicios de salud, cuidado personal y quehaceres domésticos; y a servicios comunitarios para promover, mantener y restablecer la salud. También debe apoyar a los voluntarios para que asistan a las personas mayores.

 

En este sentido, desde Cuideo ponemos nuestro grano de arena para hacer que todos los municipios de España sean más amigables con las personas mayores al poner a su fácil disposición cuidados a domicilio, y nuestros clientes nos avalan el esfuerzo. Además, al encargarnos de la gestión laboral, facilitamos su implementación. De esta manera, también luchamos contra la soledad y promovemos un envejecimiento activo.

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