PUBLICADO EL 14/02/2020
POR Cuideo
Artritis reumatoide, la enfermedad más común entre las personas mayores. Afecta a 1 de cada 5 personas de todas las edades, desde niños, hasta adultos, pero sobre todo a las personas de más edad.

La artritis es una enfermedad que afecta a 1 de cada 5 personas de todas las edades, desde niños, hasta adultos, pero sobre todo a personas mayores.

Es esencial conocer información sobre la artritis para poder ayudar a los pacientes de la tercera edad a tratarla y prevenirla, ya que esta enfermedad puede traer ciertos riesgos para su salud y calidad de vida.

Un cuidador o cuidadora a domicilio puede ser la clave para velar por su seguridad y comodidad y ayudarle a aumentar su autonomía y esperanza de vida.

¿Qué es la Artritis?

La artritis es la inflamación de una o varias articulaciones, produciendo rigidez y dolor. Las articulaciones son la unión entre dos huesos y las que ayudan a producir el movimiento de los mismos. Claros ejemplos son los codos, nudillos de las manos y rodillas.

La artritis reumatoide es la más habitual en personas mayores, experimentando inflamación en varias articulaciones y con posibilidades de causar deformaciones. Generalmente se produce por desgaste o deterioro del cartílago. 

El lado positivo es que existen muchos tratamientos para tratar la artritis, pero en el caso de los adultos mayores puede ser un poco más complicado, por lo que se recomienda contar con el apoyo y las ventajas de los cuidadores de personas mayores a domicilio

Tipos de artritis

Existen más de 160 tipos diferentes de artritis. Seguramente has escuchado hablar sobre la osteoporosis, la tendinitis, la esclerosis, la goma, el lupus y el reumatismo, solo por nombrar algunas enfermedades relacionadas. Todas estas, aunque no lo creas, son un tipo de artritis. Sin embargo, no forman parte de los más frecuentes.

Algo común no es necesariamente conocido, y esto sucede con los siguientes tipos de artritis:

Osteoartritis

Es la más común en cuanto a subtipos de artritis. Afecta directamente al cartílago, erosionándolo y haciéndolo desaparecer casi por completo. Esta falta de tejido produce rigidez en los huesos y dolores muy extremos.

Artritis séptica

Consiste en la invasión de algunas articulaciones por una bacteria u otro agente infeccioso, el cual provoca inflamación de estas. También llamada artritis infecciosa o bacteriana.

Se manifiesta por dolor, enrojecimiento, hinchazón y aumento de temperatura local. Puede llegar a provocar graves consecuencias como la destrucción parcial de las articulaciones con secuelas irreversibles.

Artritis reumatoide

En este caso, es la junta de los huesos la que se inflama y deja de funcionar correctamente, provocando rigidez, hinchazón y dolor en los pacientes, sobre todo en las extremidades como manos y en los pies. También puede provocar deformaciones.

Es la más común entre las personas de edad avanzada y no tiene cura. Se caracteriza por ser una enfermedad crónica y progresiva.

Artritis Psoriásica

Enfermedad de las articulaciones que se presenta en un 10% de pacientes con psoriasis en la piel. La psoriasis suele aparecer antes que la artritis y las lesiones cutáneas, estos últimos se desarrollan con el paso del tiempo.

Fibromialgia

Esta enfermedad afecta todos los músculos, los tendones y los tejidos blancos del cuerpo, sobre todo aquellos que se encuentran en el cuello y en la espina dorsal. Al padecer fibromialgia, el dolor se vuelve crónico, generando rigidez, cansancio constante y dificultad para dormir.

Esclerodermia 

La Esclerodermia es un grupo de enfermedades que causan un crecimiento anormal del tejido conectivo (da forma a los tejidos y los mantiene fuertes), haciendo que este se endurezca y se haga más grueso. También puede causar inflamaciones o dolor en los músculos y articulaciones.

El nombre de la enfermedad significa piel dura.  Existen dos tipos principales de esclerodermia:

  • Localizada:
    • Afecta solo a la piel.
  • Sistémica:
    • Afecta a los vasos sanguíneos, a la piel y a los órganos internos.

 

Spondyloarthropathies

Afecta toda la espina dorsal, extendiéndose hasta el cuello, los caballetes, los rebordes y los codos.

Esta enfermedad produce dolores muy fuertes de articulaciones y coyunturas, acompañados con mucho cansancio físico. Puede presentarse en más de una articulación y durar un par de meses o años, pero la mayoría de las veces, la spondyloarthropathies, se vuelve crónica.

Artritis: Causas en adultos mayores

Varios estudios demuestran que la artritis es un proceso autoinmune. El sistema inmune, normalmente nos defiende de agentes externos como células tumorales, bacterias, virus, etc. En el caso de la artritis, es el sistema inmunitario el que ataca a las articulaciones produciendo daños e inflamación en las mismas. 

Cuando el sistema inmunitario se colapsa y comienza a atacar los tejidos de su propio cuerpo, se genera la artritis, pero, hasta hoy en día, todavía se mantiene desconocida la causa exacta de esta enfermedad.

La artritis es la consecuencia de modificaciones en el comportamiento del sistema inmune, que ocurre por ciertos factores genéticos, hormonales y medioambientales (del entorno de la persona) a través de mecanismos que aún se siguen investigando. 

Las personas que consumen tabaco tienen más probabilidades de padecer artritisNo es una enfermedad infecciosa, por lo tanto no se puede contagiar a personas o animales. 

Las personas mayores tienen más riesgo de Artritis debido al desgaste o deterioro del cartílago. La obesidad también es uno de los principales factores riesgos de esta enfermedad.

Incidencia artritis en España

La artritis reumatoide afecta entre 150.000 y 200.000 pacientes en España, más mujeres que hombres.

El número de casos aumenta con la edad, siendo más frecuente a partir de los 40 años. También tiene más incidencia en el ambiente urbano que en el rural.

Síntomas artritis reumatoide en la tercera edad

Nos centraremos en la artritis reumatoide, la más común en personas mayores de 40 años. 

Como hemos comentado anteriormente, la causa más frecuente de este tipo de artritis entre las personas mayores es el deterioro o desgaste del cartílago, que protege la articulación y evita el roce entre los huesos, permitiendo los movimientos con suavidad y sin dolor.

La degradación del cartílago puede hacer que en determinados momentos los huesos entre en contacto, ocasionando los síntomas característicos de la artritis reumatoide:

  • Dolor crónico.
  • Inflamaciones esporádicas.
  • Hinchazón y rigidez en las articulaciones o alrededores de las mismas; sobre todo al despertar.
  • Dificultad para la movilidad de las articulaciones.
  • Enrojecimiento en la zona afectada o cerca de esta.
  • Aparición de nódulos o bultos debajo de la piel, alrededor de las zonas afectadas.
  • Posibles cuadros de fiebre.

 

Algunos pacientes se quejan de cansancio, falta o pérdida de apetito y reducción de peso.

Las consecuencias de no tratar correctamente la artritis reumatoide en personas mayores pueden ser:

  • Deformaciones en articulaciones.
  • Destrucción parcial de las articulaciones afectadas.
  • Huesos, ligamentos y/o tendones dañados o fracturados.
  • Incapacidad de movimiento.
  • Evolución de otras enfermedades y patologías.
  • Dificultad de realizar las tareas habituales. 

 

Estos síntomas impiden que las personas que sufren de artritis lleven una actividad normal, pero con el tratamiento correcto y el apoyo del servicio de asistencia domiciliaria, es posible que puedan recuperar su calidad de vida.

Las zonas más afectadas son:

  • Manos.
  • Muñecas.
  • Pies.
  • Codos.
  • Rodillas.
  • Hombros.
  • Tobillos.
  • Etc.

Artritis reumatoide: Riesgos para la salud de los adultos mayores

Los adultos mayores de 40 años afectados por artritis reumatoide presentan un riesgo mayor de fallecer por cualquier causa; un 60-70% más de riesgo que una persona sana.

La causa principal de la artritis reumatoide es la inflamación en cartílagos, articulaciones y alrededores de las zonas. Sin embargo, debemos saber que en numerosas ocasiones la enfermedad afecta a un radio más amplio, incluso puede llegar a dañar otros órganos.

La artritis reumatoide es el principal factor riesgo de otras enfermedades y patologías que podrían atacar a la salud y al bienestar de los adultos mayores. Algunos ejemplos claros:

Enfermedades del corazón (Cardiopatías)

La artritis reumatoide produce una inflamación que estrecha los vasos sanguíneos, pudiendo bloquear las arterias y entorpecer la circulación de la sangre hacia el corazón y otros órganos vitales. Esto podría provocar insuficiencia cardíaca, trastornos del ritmo cardíaco, infartos, anginas de pecho o derrames cerebrales.

Entre los pacientes de artritis reumatoide, el riesgo de tener un ataque al corazón aumenta un 60% de uno a cuatro años después del diagnóstico. Es crucial controlar la inflamación en este tipo de pacientes para proteger las articulaciones y el corazón.

Insomnio y otros trastornos del sueño

Puede pasar que al sentir mucho dolor no logremos conciliar el sueño correctamente. Por este motivo, los pacientes con artritis reumatoide tienen más riesgos de padecer insomnio, fatiga crónica u otros trastornos del sueño.

Enfermedades renales

Un estudio francés llamado MATRIX, demuestra que una persona con artritis reumatoide tiene más riesgo de desarrollar enfermedades reales. Estudiaron a 129 pacientes con artritis reumatoide y el 46% de estos mostraron algún grado de daño renal como insuficiencia, glomerulonefritis...

Tratamiento de la artritis reumatoide en personas mayores

La artritis reumatoide es una enfermedad crónica y progresiva que actualmente no tiene cura. Sin embargo, existen ciertos fármacos, técnicas y consejos que pueden ayudar a los pacientes que la presentan a controlar el dolor producido por la enfermedad:

  • Uso de medicamentos antiinflamatorios: El paracetamol es el más utilizado para desinflamar las zonas afectadas y reducir el dolor.
  • Aplicación de calor.
  • Fisioterapia.
  • Si el paciente presenta obesidad es importante perder peso.
  • Actividad física básica.

 

En casos más extremos:

  • Ácido hialurónico para reducir la pérdida de tejido y cartílago.
  • Cortisona para reducir la inflamación y el dolor.
  • Cirugía para mejorar la movilidad de la zona afectada (ejemplo: prótesis).

Prevención de la artritis reumatoide en adultos mayores

Contar con el apoyo de un cuidador o cuidadora de personas mayores profesional es clave para garantizar su seguridad, salud y bienestar.

Los cuidadores a domicilio ayudarán al usuario a eliminar el dolor que le produce la artritis reumatoide con actividades físicas sencillas y de bajo impacto como:

  • Yoga.
  • Estiramientos.
  • Ejercicios de respiración.
  • Métodos de relajación.

 

El cuidador o cuidadora de adultos mayores le ofrecerá consejos al paciente para mejorar su estado de salud, autonomía y calidad de vida como:

  • No cargar peso excesivo.
  • Recurrir a la ayuda de elementos ortopédicos para reducir los problemas en articulaciones.
  • Evitar permanecer mucho tiempo una misma postura corporal.
  • Dormir bien.
  • Adaptar el hogar a las necesidades del usuario a cuidar (ejemplo: asas en el baño).
  • Preparará una dieta equilibrada y adaptada a las necesidades del adulto mayor, rica en omega-3, calcio y vitamina D. Las frutas, el pescado y las verduras son la mejor opción.
  • Hacer ejercicio regular y moderado.
  • Evitar el consumo de tabaco.

 

Llevar una vida plena y activa, libre de estrés y con una dieta saludable es clave a todas las edades para disfrutar de una buena salud, autoestima, humor y bienestar. El yoga y la meditación en la tercera edad es lo que más recomiendan los especialistas.

 

En Cuideo, nuestros cuidadores profesionales se ocuparán de que los adultos mayores sigan sus tratamientos y visitas médicas, mantengan una dieta adecuada y un buen equilibrio entre el ejercicio y el descanso, recuperen la confianza en sí mismos y mejoren su estilo de vida.

Vive el envejecimiento activo con Cuideo.

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