PUBLICADO EL 09/10/2020
POR Cuideo
La desnutrición en adultos mayores es una condición grave y una gran preocupación para quienes cuidan de ellos.

La desnutrición en adultos mayores es una condición grave y una de las cuestiones que más preocupa a quienes cuidan de ellos.

A medida que envejece la población española, la preocupación por la desnutrición en personas de edad avanzada va en aumento. Por este motivo, te contamos todo lo que debes saber para garantizar la salud y el bienestar de los más mayores.

Desnutrición en la tercera edad: ¿Qué es?

El cuerpo humano requiere de nutrientes como grasas, carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales para obtener energía, fortalecer los músculos, regular las funciones corporales y reparar tejidos.

La desnutrición es una condición que sucede cuando el cuerpo no obtiene suficientes nutrientes de los alimentos que ingiere para conseguir funcionar correctamente. Esto conduce al deterioro progresivo, físico y mental del paciente.

Desnutrición en personas mayores: Causas, síntomas y consecuencias

La desnutrición en personas mayores puede provocarles diferentes problemas de salud. Algunos de ellos son:

  • Pérdida de peso importante.

  • Debilidad muscular o pérdida de fuerza..

  • Disminución de la masa ósea. 

  • Sistema inmunitario débil.

  • Anemia.

  • Cansancio y fatiga.

  • Depresión.

  • Mala recuperación de las heridas.

  • Problemas de memoria.

  • Aumenta la pérdida de memoria progresiva y la posibilidad de sufrir algún tipo de demencia.

 

Existen varias causas que pueden influir a que un adulto mayor pierda el apetito, no ingiera suficiente comida y empiece a presentar síntomas de desnutrición:

  • Cambios normales relacionados con el envejecimiento (cambios en el gusto, olfato y apetito).

  • Escasez de alimentos por bajos ingresos.

  • Demencias como el Alzheimer.

  • Enfermedades cerebrovasculares como el Ictus.

  • Falta de variedad en la dieta.

  • Medicamentos que influyen en el gusto y olor de los alimentos o disminuyen el apetito.

  • Osteoporosis.

  • Diabetes.

  • Disfagia (problemas para tragar).

  • Depresión o distimia.

  • Infecciones.

  • Úlceras por presión.

  • Los adultos mayores que generalmente comen solos pueden perder el interés en comer y cocinar.

  • Enfermedades del sistema digestivo.

  • Fracturas en el sistema locomotor.

  • EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

  • Alcoholismo.

  • Tabaquismo.

Cuáles son las consecuencias de la desnutrición en adultos mayores

Los problemas de salud que puede provocar la desnutrición comportan un aumento del riesgo de infecciones, caídas y fracturas, además de un mayor riesgo de hospitalización y de defunción.

Todos los síntomas y riesgos de la desnutrición en personas mayores se agravan con la presencia de otras enfermedades y patologías habituales en la tercera edad como la diabetes o problemas cardiovasculares.

Cómo prevenir la desnutrición en personas mayores

En la prevención de la desnutrición, los cuidadores y los familiares juegan un papel muy importante. 

Para prevenir la desnutrición en personas mayores, primero de todo, debemos cuidar su alimentación, observar sus hábitos y ayudarle con los planes de comida, es decir, échale una mano para preparar la lista de la compra, cocinar, ir a comprar o, simplemente, comer juntos habitualmente para que recupere el interés y la motivación.

Los signos de alerta de desnutrición en personas de edad avanzada son:

  • Pérdida de peso.
  • Disminución de la cantidad de alimentos que ingiere.
  • Falta de energía y aumento de la fatiga y el cansancio.
  • Retención de líquidos.
  • Afecciones en la piel.
  • Deshidratación.
  • Aparición de edemas en las extremidades.

 

Además, desde Cuideo te recomendamos llevar un control de la medicación de las personas mayores, monitorea su peso desde casa, fomenta el ejercicio físico, la actividad mental y las relaciones sociales.

Cómo debe ser la alimentación en personas de edad avanzada

La alimentación en la tercera edad debe aportar la cantidad adecuada de proteínas, calcio, ácido fólico y vitamina B12. Además, es muy importante controlar que el adulto mayor absorbe líquidos suficiente.

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) recomienda que la dieta esté compuesta por un 60% de animales (carne, pescado, huevos, leche) y un 40% de consumo de vegetales (legumbres, patatas, pan, pasta, arroz y cereal).

Además, los adultos mayores deben contar con una ingesta diaria mínima de fibra que se encuentra en los cereales integrales, frutas, verduras, hortalizas y legumbres, para así controlar el colesterol y las grasas, prevenir el estreñimiento y regular la glucemia. También se debe asegurar un aporte diario de calcio.

Desde Cuideo recomendamos variar el menú, recurrir a suplementos nutricionales y realizar pequeñas comidas a lo largo del día para evitar que se hagan pesadas.

Cifras de obesidad y desnutrición en España: Mayores de 65 años

Los adultos mayores de 65 años tienen mayor riesgo de sufrir síntomas de desnutrición, debido a todo lo explicado a lo largo del artículo.

Según la Academia Española de Nutrición y Dietética, en España existe un riesgo de desnutrición en personas de edad avanzada del 5% en el propio domicilio, pero las cifras pueden aumentar al 20-23% en residencias o hospitales.

La OMS y la CE han predecido que para el 2060 el 12% de la población europea tendrá más de 80 años. Además, el INE señaló que para 2032, el 45% de la población española será dependiente y requerirá de cuidados especiales. 

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