PUBLICADO EL 05/08/2021
La Neumonía en personas mayores puede ser complicada. Te contamos todo lo que debes saber para poder cuidar de tu ser querido mayor sin ninguna complicación.

La gripe, una enfermedad muy común en todas las edades, puede conllevar complicaciones graves para las personas de la tercera edad, ya que su salud suele ser más delicada. Por tanto, debemos estar atentos a cómo evoluciona la gripe en la persona mayor que la tiene para que no se agrave. Una de las complicaciones más habituales es la neumonía. En cuanto se detectan los primeros síntomas de neumonía, se debe acudir inmediatamente a urgencias.

El grupo de riesgo de la neumonía en países desarrollados son las personas mayores de 65 años. Esta patología afecta cada año a más de 100.000 adultos en España. Más del 40% requieren de hospitalización. La neumonía ocupa el tercer puesto en el ránking de causas de mortalidad en adultos, por lo que no se debe subestimar.

¿Qué es la Neumonía?

¿Qué es la enfermedad de la neumonía? La neumonía es una patología respiratoria que afecta al pulmón. Se trata de una inflamación respiratoria aguda producida por una infección de los alveolares. ¿Qué produce una neumonía? Como normalmente se suele pensar, es cierto que hay un virus que produce neumonía, pero esta enfermedad tiene más causas, las cuales vamos a ver un poco más abajo junto con qué síntomas da la neumonía.

Cuando la neumonía está causada por un virus se la conoce como neumonía vírica. ¿Qué virus producen neumonía? Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU, normalmente son los siguientes:

  • Virus sincicial respiratorio (VSR)
  • Virus del sarampión
  • Virus de la parainfluenza
  • Adenovirus (menos frecuente)
  • Virus de la influenza (el que produce la gripe)
  • Coronavirus como SARS-CoV-2, que causa neumonía por COVID-19

¿En qué consiste la neumonía? Esta patología se caracteriza por la multiplicación de los microorganismos en el interior de los alvéolos, esto provoca una infección en los pulmones e, incluso, afecciones respiratorias. Cuando el cuerpo lucha por combatir la infección, los alvéolos pulmonares se inflaman y se llenan de fluidos. La respiración se vuelve difícil y dolorosa.

La neumonía es una infección de los alveolares de los pulmones, pero puede recibir otro nombre según su complejidad de infección, por ejemplo bronconeumonía. ¿Qué diferencia hay entre neumonía y bronconeumonía? Hay un subtipo de neumonía que se da cuando la infección afecta a los bronquiolos finos además de a los sacos alveolares de los pulmones, que es bronconeumonía

Es la infección que provoca más ingresos hospitalarios, por lo que la neumonía es grave, sobre todo en el caso de las personas mayores o ancianos, ya que son extremadamente vulnerables a esta enfermedad. La incidencia es más alta durante el invierno.

También es importante saber la diferencia entre neumonía atípica y típica. ¿Qué es la neumonía típica? Es la más habitual entre la sociedad y tiene síntomas más severos. En cambio, la neumonía atípica en adultos normalmente está causada por una bacteria diferente y tiene síntomas más leves. ¿Cómo saber si tengo neumonía atípica? La mejor manera de saberlo es yendo a urgencias y que un médico te diagnostique.

Imagen de neumonía de James Heilman, MD
Imagen de neumonía de James Heilman, MD.

¿La neumonía en personas mayores es contagiosa?

Una duda muy frecuente es qué es la neumonía y si es contagiosa. Es importante remarcar que la neumonía no es contagiosa, pero los virus y las bacterias que la provocan sí. Esto significa que por estar en contacto con enfermos de neumonía no necesariamente tendremos esta enfermedad, sino que podemos desarrollar otros síntomas relacionados con afecciones respiratorias como congestión, dolores de garganta, tos…Esto es así tanto en ancianos como en personas de todas las edades.

Entonces, si estoy en contacto con una persona con dicha patología y empiezo a tener síntomas, ¿cómo sé que tengo neumonía? Si te empiezas a encontrar mal, debes estar atento a qué síntomas tienes y si coinciden con los de la neumonía, acudir inmediatamente a urgencias. Solo en el hospital te podrán confirmar el diagnóstico.

Una de las consecuencias más comunes y con alto riesgo que produce el Covid-19 es la neumonía. El coronavirus es un virus respiratorio, por lo que la mayoría de veces ataca a dicho sistema, aunque hay casos que rompen la norma y se inflaman órganos de otros sistemas, como el cerebro.

Volviendo a la patología respiratoria, el tipo de neumonía que más se está viendo en personas con Covid-19 es la neumonía bilateral¿Qué es una neumonía bilateral? Es un tipo de neumonía que se da cuando la infección provocada por la patología está en ambos pulmones.

Los síntomas de neumonía por Covid-19 pueden variar. Hay casos en los que son los mismos que la neumonía causada por otra razón, pero también hay bastantes casos de neumonía silenciosa. ¿Qué es la neumonía silenciosa? Es aquella que no muestra síntomas, pero la infección está y provoca una saturación de oxígeno en sangre muy baja y peligrosa, la cual puede requerir ingresar en la Unidad de Curas Intensivas (UCI). Un pequeño síntoma que puede indicar que se tiene neumonía silenciosa (o mil y una cosas más, tanto enfermedades graves como o estrés) es la respiración rápida.

El anestesiólogo Luciano Gattinoni, de la Universidad de Gotinga, ha hecho un estudio sobre la relación de este tipo de neumonía y el Covid-19, y ha visto que mínimo el 50% de los pacientes que han estudiado tenían una cantidad de oxígeno en sangre baja mientras que sus pulmones se expandían casi con normalidad.

Diferencia entre neumonía y pulmonía

Muchas veces, pensamos que existe una diferencia entre neumonía y pulmonía, pero realmente no es así. Estos dos términos se refieren a la misma enfermedad, pero hay un pequeño matiz.

El término pulmonía se suele usar para referirse a cualquier enfermedad producida por una infección en el pulmón, pero ahora se usan términos más concretos para cada tipo de infección: neumonía, bronquitis, bronquiolitis…

En esta línea, también se puede confundir con asma. Por tanto, ¿qué diferencia hay entre el asma y la neumonía? Principalmente, que el asma no está provocado ni por virus ni por bacterias y que es una inflamación crónica de las vías respiratorias en los pulmones.

Causas principales neumonía en personas mayores

Ya hemos hablado de la diferencia entre neumonía y asma y de la diferencia entre neumonía atípica y típica. Lo hemos hecho de manera general, pero queremos recordar que si la enfermedad la padece una persona mayor, el caso es más grave que si la padece una persona joven o adulta. Por eso, ahora queremos centrarnos en la neumonía en ancianos o mayores.

Como hemos comentado, la neumonía es una infección y se produce cuando un germen infeccioso invade el tejido pulmonar.  Estos gérmenes pueden ser bacterias, virus u hongos. ¿Cómo se produce la infección? Se produce cuando llegan por las vías respiratorias, por la faringe o por vía sanguínea.

La tos y algunas células de nuestras vías respiratorias son el mecanismo de defensa para evitar que lleguen las bacterias y los virus a nuestros pulmones. Si estas defensas se debilitan, facilitan la entrada de gérmenes al pulmón y la producción de infecciones. Algunos de los factores de riesgo que influyen a la alteración de los mecanismos de defensa son:

  • Enfermedades crónicas: diabetes, cardiopatías, hepatopatías, cáncer, virus VIH, enfermedad renal o enfermedad pulmonar crónica (asma, bronquitis…) 
  • Consumo de tabaco, alcohol y otras drogas
  • Exposición a drogas por vía paternal
  • Desnutrición u obesidad
  • Falta de higiene oral y dental
  • Demencia
  • Gripe
  • Varicela
  • Bajo nivel de inmunidad
  • Tratamientos inmunosupresores o con corticoides crónicos (quimioterapia, diálisis…)
  • Residentes en centros de enfermos crónicos, de larga estancia o de tercera edad

 Sin embargo, en el 50% de los casos, no se determina el agente responsable de la neumonía.

Cuando hablamos de personas mayores de 65 años, a parte de estos factores de riesgo, también debemos tener en cuenta que la edad avanzada favorece la entrada de infecciones debido a la disminución de las defensas y la presencia de otras enfermedades.

Demencia: Señal Neumonía en ancianos

Cuando una persona de edad avanzada sufre algún tipo de neumonía, puede no notar ningún tipo de síntoma ni malestar. En estos casos, ciertas infecciones como la neumonía, se han asociado con el aumento de riesgo de la aparición de demencia o de la enfermedad de Alzheimer en personas mayores de 65 años.

La demencia suele ser un deterioro cognitivo suficiente para interferir en el día a día del paciente. Los síntomas más comunes cuando la demencia es el resultado de una lesión o infección como la neumonía son:

  • Pérdidas de memoria a corto plazo
  • Delirios. Problemas de comunicación y lenguaje 
  • Problemas de concentración y atención 
  • Confusión 
  • El razonamiento y el juicio pueden verse afectados
  • Desorientación
  • La percepción visual puede alterarse.

 

*Para poder considerarse demencia, deben aparecer por lo mínimo 2 de estos síntomas. Un cambio importante y repentino de conducta en el paciente es lo que debe llamar la atención de la familia y de los cuidadores para acudir al médico.

Cómo evoluciona una neumonía en personas mayores

La neumonía se caracteriza por unos síntomas concretos, pero no todos los pacientes experimentan los mismos. ¿Qué síntomas da la neumonía? Los síntomas son un poco diferentes según qué la causa, pero normalmente los más típicos son:

  • Dificultad respiratoria
  • Fatiga
  • Dolor de pecho
  • Fiebre
  • Tos extrema, seca o con mocos, incluso, con sangre y pus
  • Escalofríos
  • Diarrea
  • Náuseas e incluso vómitos
  • Sonidos de afección respiratoria

La fiebre de la neumonía es uno de los primeros síntomas que aparecen, aunque también hay neumonía sin fiebre en adultos, como la neumonía silenciosa. ¿Cuánto dura la fiebre con neumonía? Dependiendo del caso, de cuánto se tarde en suministrar un tratamiento y de si el primer tratamiento funciona. La fiebre es un síntoma del cuerpo luchando, por lo que mientras dure la lucha, es muy posible que la fiebre persista.

Cuando la neumonía evoluciona, se pueden experimentar algunos síntomas más graves, a parte de los anteriores, como:

  • Acumulación de pus y líquidos en el pulmón
  • Destrucción del tejido pulmonar
  • Insuficiencia respiratoria más severa
  • Dolores de cabeza
  • Dolores musculares y articulares
  • Alteraciones gastrointestinales
  • Taquicardia
  • Malestar general
  • Cansancio
  • Desorientación y alteraciones del estado de consciencia

En el caso de neumonía en personas mayores ancianas, suele acabar en larga hospitalización, debido a las complicaciones potenciales. Además, en el caso de las personas mayores de 65 años, los síntomas pueden ser más inespecíficos y aparecer con menos manifestaciones.

Tener neumonía puede conllevar graves consecuencias para una persona mayor. El riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares aumenta diez veces después de los 30 días de hospitalización.

Neumonía: Complicaciones potenciales

Los ancianos son muy vulnerables a ciertas enfermedades. La edad avanzada favorece la entrada de infecciones, debido a que sus defensas son más bajas y suele existir la presencia de otras patologías o enfermedades crónicas.

Existen una serie de factores riesgos a tener en cuenta en la aparición y complicación de la neumonía en ancianos:

  • Demencia
  • Disminución de las defensas y bajo nivel de inmunidad
  • Desnutrición o obesidad
  • Enfermedades crónicas
  • Gripe
  • Estada en residencia de larga estancia, de tercera edad o centros de día

Posibilidades de sobrevivir a una neumonía

Existen ciertos tratamientos que ayudan a la mejora del estado de salud del paciente. Normalmente, cuando la neumonía está presente en personas mayores de 65 años, habrá un ingreso hospitalario.

La neumonía en personas mayores hospitalizadas suele mejorar rápidamente, ya que los profesionales sanitarios se ocupan de ayudarles a mejorar la respiración, a obtener los nutrientes necesarios y a ingerir los antibióticos correspondientes.

El problema empieza cuando el anciano hospitalizado recibe el alta, ya que aún seguirá experimentando algunos síntomas cuando llegue a su hogar. Aquí es donde existe más riesgo de recaída y con más complicaciones.

Las recaídas de neumonía en personas mayores pueden ser muy preocupantes para su salud. Aquí es cuando requieren de grandes cuidados y del apoyo de cuidadores especializados en neumonía. Cuando una persona mayor sufre una recaída de neumonía pueden llegar a padecer alguna enfermedad cardiovascular.

Prevención de la neumonía en personas mayores

La neumonía es una de las enfermedades con más mortalidad en el mundo, por ello, es de vital importancia evitar esta infección en cualquier tipo de paciente, ya sea mayor, adulto, joven o niño.

Es muy importante tener presentes las causas de la neumonía para poder cuidar nuestra salud y evitar los factores de riesgo. Una vez alguien de nuestro entorno ha contraído la enfermedad, existen ciertas medidas para prevenir el contagio de la neumonía:

  • Es esencial tomar medidas de higiene como lavarnos las manos con frecuencia y utilizar mascarillas.
  • Debemos controlar los factores ambientales. Debemos mantener el hogar limpio y libre de toxinas.
  • Mantener una dieta saludable
  • Hacer ejercicio físico de manera habitual
  • No fumar y no consumir alcohol
  • Vacunación contra la gripe
  • Vacunación contra el neumococo

Estas medidas son de especial importancia en personas que mantienen contacto con pacientes que padecen alguna enfermedad contagiosa y en todos los profesionales sanitarios; médicos, cuidadores, auxiliares...

Prevenir la gripe en personas mayores

Una forma de prevenir la neumonía en personas mayores es controlar sus causas, principalmente la aparición de la gripe. Existen ciertos pasos que pueden ayudar a nuestros mayores a evitar el virus de la gripe:

  • Mantén una dieta equilibrada
  • Vacúnate una vez al año
  • Haz ejercicio físico como salir a caminar
  • Lávate las manos con frecuencia 
  • Evita compartir vasos, cubiertos, toallas y otros utensilios que puedan estar en contacto directo con la saliva
  • Mantente hidratado
  • Tápate la boca y la nariz al estornudar o toser; con el brazo o un pañuelo
  • Utiliza pañuelos desechables y evita repartirlos por la casa
  • Evita entornos cerrados, sin ventilación y con mucha gente

Recuperación neumonía en personas mayores

El tratamiento más básico y fundamental de la neumonía es el uso de antibióticos en el caso de que la causa sea una bacteria. Cuando se origina por una gripe grave se usan antivirales, ya que la causa es un virus.

Para ayudar a los antibióticos a cumplir su función debemos mantener al paciente hidratado y en reposo. Los analgésicos y los antitérmicos también son eficaces. No recomendamos automedicarse, por lo que debes consultar esto con tu médico antes de mezclar fármacos.

En los casos de neumonías más graves, podría ser necesario el tratamiento de oxigenoterapia, según el oxígeno arterial del paciente. Si siguen las complicaciones, éste necesitará medicación broncodilatadora.

Para escoger el tratamiento más adecuado para cada paciente, deberemos tener en cuenta el riesgo y los síntomas que presenta cada uno y lo deberá determinar el médico o la médico. 

Cuidados de enfermería para neumonía en personas mayores

Cuando el paciente o la paciente con neumonía regresa a casa, aún experimenta ciertos síntomas de la enfermedad que irán mejorando poco a poco:

  • La tos se irá reduciendo lentamente, en un período de 7 a 14 días
  • El paciente experimentará insomnio y falta de apetito durante una semana
  • El nivel de energía se recuperará lentamente en dos o más semanas

Una vez en casa, deberemos ejecutar algunos cuidados de enfermería y tomar algunas precauciones para asegurar la disminución de los síntomas y la buena recuperación de la neumonía de la persona mayor. Para seguir mejorando sin complicaciones podemos aplicar al paciente algunos cuidados extras:

  • Colocar un trozo de tela húmeda y caliente sin apretar sobre la nariz y la boca
  • Respirar aire húmedo y caliente ayuda a aflojar la mucosidad pegajosa
  • Respira hondo 2 o 3 veces cada hora. Esto le ayudará a abrir las vías respiratorias del pulmón Intenta que el paciente esté en reposo y descanse lo máximo posible
  • Mientras el paciente está acostado, dale palmaditas en el pecho suavemente unas cuantas veces, así le ayudarás a sacar los mocos acumulados
  • Haz que el paciente tome agua, jugo o té suave. Al menos de 1,5 a 2,5 litros diarios
  • No consuma tabaco, alcohol u otras drogas
  • Siga en todo momento las pautas del médico

 

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