Cómo combatir el frío en personas mayores en invierno

Cómo combatir el frío en personas mayores

​El frío es un reto al que se enfrentan las personas mayores cada invierno. El cuerpo humano posee la capacidad de mantener una temperatura corporal constante frente a las variaciones ambientales. Aun así, existen colectivos como las personas mayores que requieren de cuidados especiales en esta época del año.

Cuando llega el frío, debemos protegernos y adquirir unas constantes en nuestros hábitos. Existen dos colectivos muy frágiles ante el frío: los niños y niñas y las personas mayores.

Contar con el apoyo de un cuidador de personas mayores ayudará a la persona mayor a pasar un invierno más fácil y lleno de cariño. Cuideo somos una de las mayores empresas de cuidados a domicilio de España.

Colaboramos con personas cuidadoras profesionales en el sector de los cuidados con experiencia demostrable y referencias válidas. Seleccionamos personas cariñosas, empáticas, profesionales, pacientes y apasionadas por cuidar de los demás.

Por qué las personas mayores tienen tanto frío

Los expertos dicen que el frío afecta de forma considerable a las personas mayores de 65 años. El envejecimiento supone alteraciones en el metabolismo y en el sistema de termorregulación. Esto significa que el cuerpo pierde más calor del que produce. Esto hace que las personas mayores tengan más frío que el resto y las vuelve vulnerables a las temperaturas extremas. Conoce los efectos de las alteraciones de temperatura corporal en personas mayores.

Debemos tener extremo cuidado, ya que el frío se adhiere al cuerpo de las personas de edad avanzada y trae consigo el aumento de enfermedades virales, como la gripe o el constipado. Estas patologías debilitan el sistema inmunológico de cualquier persona, pero, sobre todo, el de las mayores.

Personas mayores de riesgo ante el frío de invierno

Debemos tener especial cuidado con los mayores que sufren patologías en el sistema circulatorio y respiratorio, según la Sociedad Española de Geriatría. Es recomendable tener en cuenta que el frío favorece el proceso orgánico de separación de plaquetas que vuelve espesa la sangre. Esto empeora la circulación y agrava los síntomas típicos de artritis, entre otras consecuencias.

Otro grupo de personas mayores a tener muy en cuenta son las que padecen patologías relacionadas con los huesos, ya que el frío agrava los dolores corporales, tanto internos como externos.

Todas las personas mayores son muy vulnerables a las bajadas corporales y a los resfriados o a la gripe. En esta edad, un simple resfriado puede convertirse en una bronquitis y acabar desarrollando una neumonía o pulmonía.

7 consejos para combatir el frío en las personas mayores

¿Qué hacer cuando una persona mayor tiene mucho frío? En estas fechas, las manos y los pies helados son usuales en las personas mayores. Existen una serie de hábitos que deben incluir en su vida diaria durante la época de invierno para asegurar una buena temperatura corporal y evitar enfermedades derivadas del frío.

Mantener una dieta saludable

Tener una dieta sana, equilibrada y adecuada es muy importante. Nuestra alimentación es la principal fuente de energía y calor con la que cuenta nuestro organismo.

Entre las pautas principales de una alimentación saludable para personas mayores hay comer frutas, verduras, pescado y compuestos con vitamina C para ayudar a prevenir los resfriados. También es muy recomendable incluir alimentos que aporten producción de energía calórica (arroz, pasta..) y alimentos ricos en proteínas (carne, pescado azul, legumbres…).

En invierno la sed disminuye, pero deben beber líquidos igual para mantenerse hidratados.

Temperatura en el hogar adecuada

Debemos asegurarnos de que en el hogar de nuestros familiares más mayores tenga una buena temperatura ambiente y a´si evitamos alteraciones en su temperatura corporal, además de otros problemas. La temperatura de la casa debe ser entre 20ºC y 22ºC y se deben ventilar las habitaciones 15 minutos al día.

En invierno lo ideal es tener calefacción, pero no en todas las casas se puede disponer de esta y conseguir alcanzar la temperatura ideal. En este caso, para que la persona mayor se mantenga caliente podemos seguir las siguientes instrucciones:

  • Cierra todas las puertas de la casa para concentrar el calor en la habitación donde la persona mayor pase más tiempo.
  • Tener las ventanas cerradas todo el día excepto el rato de ventilación.
  • Cuando se va el sol, es recomendable bajar las persianas para que no se vaya el calor.
  • Usar mantas o edredones.
  • Llevar calcetines gruesos y zapatillas de invierno.
  • Usar pijama grueso y, si es necesario, usar ropa interior larga.
  • Tener especial precaución con las estufas y radiadores, ya que pueden causar incendios o puede haber riesgo de quemaduras.

Protegerse de la temperatura baja de la calle

Antes de salir a la calle es aconsejable conocer la temperatura exterior. Así la persona mayor sabrá si se debe abrigar más o menos. No es bueno que pasen frío, pero tampoco mucho calor. Además, debemos evitar las exposiciones prolongadas al frío.

Ropa cómoda y de invierno

Es recomendable utilizar varias capas antes de una capa gruesa porque las diferentes capas hacen de aislante entre ellas.

Es muy importante cubrir las zonas donde se pierde más calor: la cabeza cubierta con un gorro que tape las orejas, una bufanda para tapar el cuello, unos guantes para cubrir las manos y unos calcetines de lana para que no se resfríen los pies.

En caso de lluvia o nieve, es recomendable que las personas mayores se queden en casa, pero si se debe salir es necesario utilizar abrigo o chaqueta impermeable. Además, es muy importante cambiar la ropa inmediatamente si está mojada o húmeda.

Hacer actividad física

El ejercicio físico es positivo durante todo el año, pero en invierno aporta calor a nuestro cuerpo, regulando su temperatura. Es importante mantener activa a la persona mayor de forma diaria. En caso de hacerlo en el exterior, los días de nieve o lluvia no es recomendable debido al aumento del frío y a la posibilidad de que resbalen y sufran alguna caída.

Una buena manera de mantenerse activo durante esta época es dando paseos durante las horas de sol. De esta manera, se aprovecha al máximo el calor que proporciona el sol durante el invierno.

Mantener una correcta hidratación corporal

La humedad, el viento y la baja temperatura afectan mucho a la piel. El frío crea una mayor sequedad y hace aparecer escamas y grietas en la piel. Es muy importante usar cremas diariamente para mantener la piel de las personas mayores bien hidratada.

Asistencia y visitas

No dejes que tus seres queridos se aíslen de la compañía a pesar de que haga frío. Las personas mayores, en muchas ocasiones, desarrollan algún tipo de demencia a causa de la depresión por la soledad que viven día a día. Si no viven contigo, visítales a menudo. Se sentirán queridas y podrás comprobar que están bien cuidadas.

4 consecuencias del frío para las personas mayores

El invierno trae consigo el frío, las bajas temperaturas y ciertas enfermedades. Esto puede suponer varios factores de riesgo para la salud y el bienestar de las personas mayores.

Por este motivo, es muy importante conocer una serie de consejos para los cuidados especiales de invierno para personas mayores para prevenir las posibles consecuencias de esta época del año.

Hipotermia en personas mayores

Si la temperatura corporal de un paciente desciende por debajo de los 35º, nos encontramos ante un caso de hipotermia. Se considera una emergencia médica. El mecanismo termorregulador se modifica con el paso de los años. Por este motivo, las personas mayores tienen más riesgo al exponerse a estos descensos de temperatura corporal.

Es esencial mantener medidas de cuidados especiales para evitar esta situación, sobre todo con una vestimenta adecuada.

La hipotermia provoca dificultad de movimientos, pérdida de la capacidad para regular la temperatura del cuerpo y confusión mental. En casos extremos, pueden fallar determinados órganos e incluso provocar la muerte.

Enfermedades virales y automedicación

Con el invierno llega el alto riesgo de padecer enfermedades respiratorias, sobre todo en personas mayores. En la tercera edad, un simple resfriado puede llegar a ser peligroso. Pero estas no son las únicas enfermedades a las que se enfrentan las personas mayores durante la época de invierno.

Algunas de las enfermedades comunes en la tercera edad pueden dificultar que el cuerpo de la persona se mantenga caliente. El médico puede dar indicaciones a los cuidadores y familiares para prevenir la posible hipotermia. Algunas de estas patologías dificultan el día a día durante los meses de frío:

  • Diabetes: puede evitar la circulación fluida de sangre normal y producir que el cuerpo no proporcione la calor corporal necesaria.
  • Parkinson: puede dificultar ponerse más ropa o salir de un espacio frío como la calle.
  • Artritis y artrosis: igual que el Parkinson, pero además aumentan la sensación de dolor.
  • Tiroides y EPOC: pueden dificultar la autorregulación y mantenimiento de la temperatura corporal.
  • Alzheimer y pérdida de memoria: pueden hacer que la persona salga a la calle sin la ropa adecuada e incluso que se desoriente y pase horas en la calle bajo el frío del invierno. Esto se puede evitar fácilmente con la ayuda y apoyo de los cuidadores y cuidadoras a domicilio.

Es recomendable hablar con el médico habitual para que recomiende las medidas preventivas para el invierno. También debes tener presente que no podemos automedicarnos ante la gripe u otras enfermedades relacionadas con el invierno. Algunos medicamentos también pueden afectar a la termorregulación del cuerpo.

Caídas y accidentes en invierno

Las personas mayores que han sufrido alguna lesión u operación relacionada con los huesos (cadera, rodilla, fémur…) tienen miedo a caerse por riesgo de sufrir un problema aún más grave.

En la época de invierno, existe un mayor riesgo de caídas y accidentes domésticos. Estos aumentan debido a la humedad que crean las bajas temperaturas, que incrementan el riesgo de resbalar. Además, las personas mayores utilizan el gas y el calentador con más frecuencia.

Las caídas suponen un gran riesgo para la salud y bienestar de las personas de la tercera edad. Estas pueden ocasionar fracturas graves que pueden incluso suponer una incapacidad de movilidad. Siguiendo ciertas indicaciones podemos prevenir las caídas en personas mayores.

Estado emocional

La soledad, irritabilidad, nostalgia, tristeza, depresión, inestabilidad ante bajas temperaturas y la falta de exposición al sol hacen de esta época del año un reto para las personas mayores. Esto sucede especialmente para quienes viven solas y sufren algún tipo de patología. Los cambios climáticos tienden a deprimir.

Los datos de alerta de esta situación pueden ser todos los anteriores, más la falta de atención y concentración, aislamiento, insomnio, llanto fácil…

Contratar el apoyo de un cuidador o cuidadora en el domicilio las horas que la persona mayor pueda quedarse sola es una solución para prevenir y remediar un estado anímico bajo. De esta forma, será bien atendida y recibirá el cariño y los cuidados que se merece. Con Cuideo, tus padres están en manos de los mejores profesionales.

Los expertos recomiendan mantener a las personas mayores bien abrigadas y acompañadas durante el largo invierno. Además, debemos atender a la vacunación anual para contrarrestar enfermedades como la gripe.

En Cuideo queremos ayudar a tus seres queridos mayores a disfrutar de un invierno cálido y lleno de cariño. Las personas cuidadoras que colaboran con nosotros les cuidarán y mimarán dónde y cuándo quieras.

Es necesario mantener activas a las personas mayores, controlar su medicación, velar por su seguridad, ayudarles a mantener una dieta equilibrada y a seguir con sus relaciones sociales para evitar el aislamiento y garantizar su salud.

Cuidado de mayores a domicilio en invierno

En épocas de frío, es importante asegurarse de que la persona mayor está siguiendo los cuidados necesarios para protegerse. Al no percibir correctamente el frío, pueden no hacerlo y sufrir consecuencias. Por eso, es recomendable tener una persona cuidadora a domicilio que le ayude unas horas al día.

Desde Cuideo ofrecemos servicios de cuidados a domicilio para mayores en toda España. Algunas de las ciudades son:

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