Obesidad y sobrepeso en la tercera edad

Obesidad y sobrepeso en personas mayores

Hay una enfermedad muy presente en nuestra sociedad, incluidas las personas mayores, y que a veces le quitamos importancia: la obesidad y el sobrepeso. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad se ha casi triplicado en todo el mundo desde 1975. Esta enfermedad, como dice la organización, cobra muchas vidas, fallecimientos que se pueden prevenir.

La sociedad cree que esta patología es muy abundante en niños, pero nos olvidamos de que en las personas mayores el riesgo es aún mayor. Hoy, 4 de marzo, es el Día Mundial Contra la

Obesidad. Queremos tomar conciencia sobre esta enfermedad ya considerada una de las epidemias del siglo XXI y cómo prevenirla. Así, la calidad de vida será mucho mayor y la esperanza de vida aumentará.

​​​​​​​​​​​​​​¿Qué es la obesidad?

La obesidad es una enfermedad crónica que refleja en el cuerpo humano un exceso de grasa y de tejido adiposo en el cuerpo. Va más allá de la cuestión estética. Actualmente, es una de las principales causas de muerte predecible. Hay que prestar especial atención a la obesidad en personas mayores, ya que se acumula en la zona abdominal y favorece los riesgos cardiovasculares.

La obesidad suele aparecer por la interacción de factores genéticos y ambientales. Esta patología está asociada con la aparición de otras enfermedades crónicas.

Diferencias entre sobrepeso y obesidad

Existen dos conceptos relacionados con tener un peso superior al recomendado que pueden llevar a la confusión: el sobrepeso y la obesidad. Queremos revisarlos según las definiciones de la OMS.

Ambos tienen un punto en común que ya hemos comentado: el tener un peso superior al saludable según cada cuerpo, lo cual es perjudicial: hay más riesgo de padecer patologías crónicas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño o incluso cáncer. La diferencia es que en la obesidad el peso es mucho más elevado que en el sobrepeso.

Estos lindares se miden con facilidad mediante el Índice de Masa Corporal (IMC). Es una fórmula sencilla con dos únicos datos: tu peso en kilogramos y tu estatura en metros. Aunque esta operación no calcula la masa corporal, se ha demostrado que tienen una correlación.

También debe tenerse en cuenta que hay otros factores que entran en juego y que pueden dar un resultado incorrecto: el grosor de los huesos, por ejemplo, puede dar una visión errónea con esta fórmula.

Aun así, ha demostrado ser una de las más eficaces. Para calcularla, tan solo se debe hacer la siguiente operación:

IMC = Peso (kg)/Estatura (m)2

En el caso de que el resultado sea igual o superior a 25, se considera que se tiene sobrepeso; si es 30 o más ya es obesidad. También se considera sobrepeso cuando la cintura es superior a 102 centímetros en los hombres y 88 cm en las mujeres.

La obesidad en personas mayores en España

La obesidad tiene muchas causas, como la mala alimentación y un estilo de vida sedentario. Estos factores están presentes en cualquier edad, incluida la vejez. De hecho, según una encuesta hecha por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2017 (último año), el 23,9% de las personas mayores de 65 años tenían obesidad en España. Cabe añadir que el 44,8% sufría sobrepeso. Por tanto, estamos hablando de una patología que está muy presente en la vejez.

Peso de las personas mayores en España

Peso de las personas mayores en España

Elaboración propia a partir de daots del INE.

La obesidad está muy presente en las personas mayores debido al sedentarismo y al aumento de consumo de alimentos con altas calorías.

Clasificación de la obesidad (decir los tipos)

No es lo mismo tener un IMC de 30 o de 40. La acumulación de grasas más allá de las necesarias tiene efectos negativos, como hemos comentado, pero cuanto más elevada sea esta, peores consecuencias y más difícil es conseguir un normopeso (¡pero no imposible!). Es por eso que la obesidad se divide en cuatro grados:

  • Obesidad grado 1. Es de bajo riesgo e implica un IMC de entre 30 y 34,9. También es conocida como tipo 1.
  • Obesidad grado 2. El riesgo es moderado y el IMC es de entre 35 y 39,9.
  • Obesidad grado 3. El riesgo ya es elevado. Este grado es conocido como obesidad mórbida. El IMC es de entre 40 y 40,9. A partir de este grado suele no ser suficiente una dieta y ejercicio, ya que el estómago suele ser demasiado grande y cabe la posibilidad de tener que reducirlo.
  • Obesidad grado 4. Este grado corresponde a la obesidad extrema y el IMC es igual o superior a 50.

Obesidad sarcopénica

En la etapa adulta se suele perder masa muscular, por lo que en principio hay personas que pierden peso. Pero no siempre es así. Existe un tipo de obesidad en la que la masa muscular es más pobre de lo que debería en esa edad, pero la acumulación de grasa es elevada: la obesidad sarcopénica. En este caso. No solo se debe perder peso, sino que se debe hacer ciertos ejercicios de fisioterapia estipulados por una persona profesional para ganar la masa muscular adecuada y, al mismo tiempo, perder el exceso de grasa.

Causas de la obesidad y sobrepeso en personas mayores

El sobrepeso y la obesidad están condicionados y relacionados con la mala alimentación, la falta de ejercicio y un estilo de vida inadecuado.

Las alteraciones metabólicas y los trastornos neuroendocrinos que aparecen con la edad favorecen el sobrepeso. También podemos añadir algunos factores sociológicos y los componentes genéticos hereditarios.

Enfermedades asociadas a la obesidad

La patología de la obesidad es un trastorno que favorece la aparición de otras enfermedades crónicas.

La diabetes, la hipertensión arterial, problemas cardíacos, varios tipos de cáncer (colon, mama y endometrio) y la elevación del colesterol son claros ejemplos. Otros trastornos que puede causar la obesidad son digestivos, respiratorios y psíquicos (depresión, hipoventilación, reflujo estomacal, apneas del sueño, reflujo gastroesofágico, accidente vascular cerebral…). Además, existen diferentes riesgos según la edad y el sexo.

El sobrepeso causa dificultades en la movilidad del paciente y, con el paso de los años, el tejido muscular se desgasta y la fuerza de la persona disminuye, conllevando al paciente a la inmovilidad.

Efectos de la obesidad en la tercera edad

Las personas mayores no están exentas de padecer sobrepeso u obesidad. Podemos decir que es la parte de la población que es más vulnerable a esta patología, debido al sedentarismo.

Las personas de la tercera edad son mucho más delicadas y por ello los problemas de nutrición y obesidad en esta franja se merecen una atención especial.

Con el paso de los años, el peso tiende a aumentar y la masa muscular a disminuir, sobre todo si mantenemos una vida sedentaria. Es decir, con la edad, el tejido muscular se debilita. Esto hace que si hay un exceso de peso corporal, la persona no tenga suficiente fuerza para tenerse en pie.

A parte de las enfermedades asociadas a la obesidad en ambos sexos, también existen otras que sólo afectan según el sexo, es decir, a mujeres o a hombres.

Riesgos de obesidad y sobrepeso en mujeres mayores

Una de las principales causas por las que las mujeres mayores suben de peso es debido a la menopausia. Los riesgos solo para ellas suelen ser relacionados con los huesos y los tejidos musculares. Se les asocian lo siguientes riesgos:

  • Aparición de Artrosis. Desgaste o destrucción del cartílago, perdiendo el sistema de amortiguación natural de la articulación y sufriendo pequeñas deformidades en los huesos. Dolor y movimiento limitado.
  • Aparición de Osteoporosis. Disminución de densidad mineral ósea (calcio y colágeno) debido al desequilibrio en el ciclo de reconstrucción de huesos, haciéndolos volver delgados, débiles y frágiles.

Riesgos de obesidad y sobrepeso en hombres mayores

Los hombres tienden a padecer más de corazón cuando se da la situación de acumulación de grasas. El principal riesgo para ellos:

  • Aparición de Aterosclerosis. El colesterol suele acumularse en las paredes de las arterias generando una placa que alcanza un tamaño que dificulta el paso de la sangre. Cuando esta placa tapa completamente las arterias, provoca la disminución o ausencia total del flujo de sangre.

En algunos casos, muchos órganos no reciben suficiente oxígeno para trabajar correctamente, provocando incluso infartos de corazón.​​​​​​​

Cómo prevenir la obesidad en personas mayores

Intentar prevenir el sobrepeso es imprescindible para evitar la aparición de otras enfermedades. Por eso, para prevenir la obesidad es necesario fomentar hábitos de vida saludables entre las personas mayores.

Para no tener obesidad se debe hacer lo mismo que se hace para perder un poco de peso (en los casos de obesidad baja): alimentación saludable y ejercicio moderado.

Las principales recomendaciones para prevenir esta patología son mantener una dieta equilibrada, tener un estilo de vida activo y acudir a las visitas médicas regularmente.

Dieta equilibrada

Lo importante es comer de manera saludable. En caso contrario, siempre se tiene el riesgo de padecer sobrepeso e incluso obesidad. Si sabemos comer, podemos prevenir la obesidad y el sobrepeso causados por la alimentación.

Una dieta equilibrada debe ser rica en frutas y verduras principalmente, carbohidratos, fibra, grasas buenas y proteínas. También es importante no comer mucho más azúcar del que está naturalmente presente en los alimentos. Además, es fundamental reducir o evitar las grasas saturadas y los azúcares refinados.

Aun así, es un tema muy complejo y muy personal. Para asegurarnos de que hemos escogido lo más adecuado para nosotros, podemos atender a un nutricionista para que nos de recomendaciones. Además, debemos recordar que cada persona es un mundo, por lo tanto, no todos necesitamos lo mismo.

Estilo de vida activo

Incorpora actividad física moderada a la rutina, adaptándola a las posibilidades de cada persona. Hacer ejercicio moderado no implica tener que ir al gimnasio 3 veces a la semana; dando un paseo diario de 20 o 30 minutos y evitando el ascensor es suficiente si la dieta es la adecuada.

Es importante adaptar el ejercicio a la persona mayor en cuestión: si requiere el uso de ascensor o 20 minutos andando es demasiado, no pasa nada. La cuestión es ir poco a poco adaptando el ejercicio a las posibilidades e ir aumentando, por ejemplo, el tiempo del paseo.

Además, todos estos hábitos hacen que la calidad de vida sea mayor y que incluso la esperanza de vida pueda alargarse, como aseguran los investigadores de las Zonas Azules.

En caso de que la persona tenga movilidad reducida, es aconsejable realizar entrenamientos de resistencia progresiva para mantener la movilidad de los músculos.

Los cuidadores y cuidadoras que colaboran con Cuideo mantienen activas a las personas mayores según sus posibilidades con ejercicios para personas de la tercera edad.

Visitas médicas

Visitar y consultar de una forma periódica al médico o nutricionista para que realice un seguimiento de la evolución de la masa corporal y te recomiende medidas a seguir. El cuerpo está en constante cambio, por lo que debemos revisar que este sea el correcto y reconducirlo en caso contrario.

Cómo salir de la obesidad en la tercera edad​​​​​​​

La reducción de estómago, las dietas excesivamente hipocalóricas y otros tratamientos que se aplicarían a los jóvenes no pueden adaptarse a las personas mayores.​​​​​​​ El tratamiento de la obesidad en la tercera edad no está muy estudiado, a diferencia de los casos de la población más joven.

El principal objetivo del tratamiento contra la obesidad en la tercera edad debe basarse en evitar ganar peso, además de mejorar la movilidad y la calidad de vida.

Tratamiento para sobrepeso y obesidad en personas mayores

Terapia de reemplazo Hormonal (TRH)

Recibir artificialmente los estrógenos que el cuerpo ya no produce. Esto ayuda a no subir de peso, entre otros beneficios.

Es un tratamiento para mujeres, pero recibir hormonas está muy debatido científicamente, ya que se asocia con la derivación a algunos cánceres.

Alimentación

Hacer que la persona coma poco pero frecuentemente y beber 2 litros de agua al día.

Sustituir los aperitivos por fruta o verdura. Utiliza aceite de oliva para cocinar, ya que reduce el colesterol dañino.También, cabe destacar que masticar bien es muy importante para digerir bien los alimentos.

Ejercicio físico

La actividad física y la dieta adecuada son fundamentales para el mantenimiento del peso corporal. Son dos formas de prevenir o revertir la patología.

El ejercicio disminuye la acumulación de colesterol, mejora la sensibilidad a la insulina y te mantiene activo y en forma.

Medicación para perder peso

En España sólo existen dos fármacos aprobados para el tratamiento de la obesidad. Son fármacos completamente efectivos y seguros, pero siempre bajo prescripción médica. Debemos tener en cuenta los efectos secundarios.

  • Sibutramina (Reductil). Es un inhibidor de la recaptación de serotonina, adrenalina y dopamina. Incrementa la saciedad y la termogénesis.
  • Orlistat (Xenical). Es un inhibidor selectivo de la lipasa pancreática. Reduce la absorción del 30% de las grasas ingeridas, reduciendo así la absorción de 20-300 kcal/día.

Cómo cuidar a una persona mayor con obesidad

Normalmente, una persona con obesidad desea bajar de peso hasta uno saludable, por lo que es importante no recordarle constantemente que debe adelgazar o que no debería comer ciertas cosas. Los sermones pueden hacer que la persona se bloquee. La salud mental es tan importante como la física, sobre todo al afrontar una enfermedad. Por tanto, anima a la persona y celebra con ella sus victorias.

En el caso de que la persona mayor esté siendo supervisada por un profesional en este proceso, haz caso al experto o experta. Los planes para adelgazar suelen estar personalizados, por lo que seguir esos pasos es una de las mejores maneras de cuidar a la persona.

Anima a la persona a acompañarte a hacer algún recado o la compra. Hacer paseos o ejercicio con compañía siempre es más placentero que hacerlo en soledad. La socialización hace que estemos de buen humor, por lo que la persona mayor relacionará la actividad física con placer y cada vez se animará más a moverse.

Actualmente, estos paseos es mejor hacerlos en espacios al aire libre y con poca gente debido al Covid-19; es importante tomar todas las precauciones posibles, especialmente las personas mayores o de riesgo.

Tan importante como todo esto es la alimentación: adáptala a sus necesidades, que sea sana y equilibrada. Y las cantidades deben ser las adecuadas: tendemos a comer platos más grandes de lo que deberíamos.

En Cuideo somos conscientes de que evitar las complicaciones derivadas de la obesidad en personas ancianas es muy importante para asegurar un envejecimiento de calidad. Por eso, los cuidadores y cuidadoras que colaboran con nosotros se adaptan a las dietas recomendadas por el médico y controlan que la persona a cuidar se tome la medicación. Además, les mantendrán activos y harán que tus mayores practiquen un envejecimiento activo.