PUBLICADO EL 22/07/2021
A medida que envejecemos, nuestro cerebro también lo hace. El envejecimiento contribuye a la pérdida de memoria y existen varias enfermedades que contribuyen en su pérdida.

¿Alguna vez has dicho “se me olvidan los nombres”, “me falla la memoria” o “se me olvidan las cosas” y no sabes qué hacer? Los fallos de memoria pueden tener muchas causas, como el estrés. Antes de llegar a cualquier conclusión, te recomendamos que consultes con un especialista para asegurar que no es ninguna patología.

Ante preguntas como esas, hay que estar alerta. El cerebro, con el paso de los años, va envejeciendo y perdiendo sus capacidades cognitivas, entre ellas la memoria. Hasta cierto punto es normal, pero a veces se ve acentuada por enfermedades. La pérdida de memoria se asocia con las personas mayores por probabilidades, pero realmente no debería ser así, ya que puede ocurrir en cualquier edad.

¿Por qué se me olvidan las cosas a temprana edad?” es una pregunta que se la hace más gente de la que comúnmente se cree. Es muy importante conocer las causas que contribuyen comúnmente al deterioro cognitivo, cómo se puede superar y cómo diferenciar cuando el caso es grave.

Memoria

La memoria es un factor muy importante del ser humano. Es la identidad del yo, de la consciencia de existir, de lo que hemos vivido, de quiénes somos. Y todo esto se construye con recuerdos. Los recuerdos pueden ser almacenados tanto a corto como a largo plazo, todo dependiendo de las prioridades de la persona.

La memoria a corto plazo almacena la información que necesitamos de forma temporal, como las anotaciones en la agenda personal. En cambio, la memoria a largo plazo retiene recuerdos e información que la persona necesita durante mucho más tiempo, como la dirección del domicilio.

La memoria funciona las 24 horas del día, incluso cuando soñamos experimentamos emociones. Por esto, parece que el funcionamiento cognitivo es mucho más débil con el paso de los años.

Pérdida de memoria

La pérdida de memoria se caracteriza por la aparición de pequeños despistes, dificultad para rescatar sucesos del pasado u olvidos inusuales. El envejecimiento del cerebro es responsable de estos problemas, de la degeneración del cerebro y de enfermedades que causan pérdida de memoria, como el Alzheimer y la demencia

Cuando se trata de un caso de un trastorno de la memoria avanzada también puede incluir dificultades de aprendizaje, de atención, de toma de decisiones, de enfoque, problemas en el estado de ánimo o incluso desembocar a diferentes tipos de patologías.

Los problemas de salud mental preocupan cada vez más a la sociedad, pero sobre todo a las personas de la tercera edad. El deterioro de la memoria en algunos casos es irreversible, pero lo que mucha gente desconoce es que a veces solo se necesitan unos pequeños ajustes en su estilo de vida para recuperar la memoria.

Un tipo de pérdida de memoria muy conocido gracias a la literatura y el cine es la amnesia; sin embargo, en la realidad no es tan común como se cree. ¿Qué es la amnesia? Es un tipo de pérdida de memoria que puede ser tanto parcial como total. Quienes la sufren tienen pérdida de memoria de dificulta o incluso impide recordar hechos, experiencias, información y situaciones pasadas.

Pero primero hay que diferenciar entre los dos tipos genéricos de pérdida de memoria: la temporal y la permanente.

Pérdida de memoria temporal

La pérdida de memoria temporal está relacionada con la memoria reciente o a corto plazo. Consiste en el olvido de cierta información durante un periodo de tiempo, pero luego la recuperamos poco a poco. Estos problemas de memoria inmediata pueden ser causados, por ejemplo, por estrés postraumático.

Pérdida de memoria permanente

La pérdida de memoria permanente, por otro lado, se trata de la información que perdemos en una etapa de nuestra vida y que nunca más volvemos a recuperar. Normalmente está causada por enfermedades de la memoria, como el Alzheimer.

Causas de la pérdida de memoria

Los fallos de memoria pueden tener muchas causas. Estas determinarán si son reversibles o no. Como hemos comentado, hay enfermedades que causan pérdida de memoria que no es posible recuperar, como el Alzheimer o la demencia, pero no son las únicas.

  • Deficiencia de vitamina B12. Esta vitamina es de gran importancia para el cerebro. No poder concentrarse o tener lapsus de memoria pueden ser síntomas de que no estamos tomando suficiente. En este caso, con la toma de suplementos vitamínicos recuperamos la normalidad.
  • Medicamentos. Hay veces que uno de los efectos secundarios de los medicamentos es la pérdida de memoria. En este caso, es recomendable hablar con el médico para ver si hay fármacos alternativos. También puede ser que se esté combinando un medicamento con ciertos alimentos y que como resultado esté impidiendo la absorción de la vitamina B12. Por lo tanto, la medicación puede ser la causa de la llamada pérdida de memoria repentina parcial.
  • Consumo de alcohol y drogas. Estas dos sustancias son dañinas por infinidades de razones, y una de ellas es la pérdida de memoria que causa. Las lagunas de memoria por estas causas son muy conocidas y, a veces, se tratan erróneamente como algo gracioso.
  • Hipotiroidismo. Esta enfermedad puede causar olvidos y otros problemas de pensamiento. Si sucede, recomendamos consultar a un profesional.
  • Estrés, ansiedad y depresión. Los trastornos emocionales causan una inestabilidad en muchos aspectos, como en la pérdida de memoria y la dificultad en focalizar la mente.

Estas solo son algunas de las causas, pero hay más. Los daños cerebrales también pueden llevar a una pérdida de memoria, como los siguientes:

  • Tumores cerebral
  • Traumatismo craneal
  • Accidente cerebrovascular
  • Hidrocefalia
  • Infecciones cerebrales graves

Las causas de la falta de memoria son diversas, como hemos observado. Por eso, recomendamos no autodiagnosticarse.

Hay factores que controlamos nosotros mismos y que tienen un gran impacto en nuestro cerebro. Os animamos a tener hábitos para cuidar los siguientes aspectos:

Primeros síntomas de la pérdida de memoria

¿Cómo te das cuenta que está perdiendo la memoria? Hay que escuchar mucho al cuerpo. Cuando algo no va bien, siempre nos manda señales para que hagamos algo al respecto. Los síntomas de la pérdida de memoria son diversos, pero los que más se suelen dar son los siguientes:

  • No recordar información que se usa mucho, como una receta frecuente.
  • Pérdida de memoria repentina, como olvidar dónde están o se dejan los objetos.
  • Hacer la misma pregunta o comentario varias veces en poco tiempo en una misma conversación.
  • Desorientación en sitios que se frecuentan.
  • No recordar si hemos realizado una cosa en concreto.
  • Dificultad en concentrarse.

Envejecimiento del cerebro

Con el paso del tiempo, nuestro cerebro envejece y las neuronas se deterioran. Estos factores son los responsables de la pérdida de memoria, que puede llegar a derivar a enfermedades como el Alzhéimer, el Párkinson u otras demencias. 

El envejecimiento del cerebro suele empezar a notarse a partir de los 50 años y puede ser más rápido o más lento dependiendo de nuestro estilo y calidad de vida.

¿Qué es bueno para la pérdida de la memoria?

Recuperar la memoria a veces es posible; otras no, pero sí mantenerla tanto como sea factible. ¿Cómo? Cuanto más sano sea nuestro estilo de vida, más sana será nuestra memoria y agilidad mental. Recuerda: “sin memoria no tendríamos ni pasado ni presente. Nuestros mejores recuerdos nunca habrían existido, ni tampoco los malos que nos han hecho aprender qué es la vida”.

Ahora, muchos científicos se preguntan: ¿Es posible rejuvenecer el cerebro? No lo sabemos a ciencia cierta. Pero sí sabemos que si lo ejercitamos, podemos mantenerlo tan en forma como sea posible en cada momento vital. Los cuidadores de personas mayores a domicilio de Cuideo ayudan a sus pacientes a estimular las funciones cognitivas y a mantenerse activos. Trabajan día a día para mantener al máximo la independencia del paciente, cuidar de su salud y regalarle enormes sonrisas.

Cuándo consultar al médico

En cuanto se ve que los problemas de memoria persisten y que no son puntuales o en caso de estar tomando medicación, es pertinente consultar a un médico lo antes posible para descartar afecciones graves. La falta de concentración y pérdida de memoria pueden ser cosas pasajeras en una época de estrés, pero no hay que infravalorarlos. 

Cuando la pérdida de memoria es por ansiedad, es muy probable que se detecten síntomas que no coinciden con enfermedades cerebrales, pero sí con otros como contracturas y taquicardias. Las patologías emocionales como esta son serias y también pueden conllevar problemas físicos y sociales tanto a corto como medio y largo plazo. En este caso, se debe consultar con un profesional del cerebro, pero también con un psicólogo.

La importancia de un diagnóstico

La memoria nos construye, nos da forma y personalidad. Una mala memoria, a la larga, puede hacernos sentir perdidos como persona. Las alteraciones de la memoria son algo que debemos tomarnos en serio.

Cuando una persona profesional del cerebro y la memoria nos confirma que no tenemos ninguna patología, nos sentimos más tranquilos, lo cual nos facilita recuperarnos si los fallos de memoria son por estrés.

En caso de confirmación de una patología, tener un diagnóstico nos permite buscar un tratamiento. Cuanto más temprano se detecte la enfermedad, más margen de maniobra hay. Por eso es importante ir al médico en cuanto empiezan las sospechas.

Consejos para cuidar a personas con pérdida de memoria 

Muchas veces no es fácil cuidar de una persona con pérdida de memoria. Existen muchos riesgos, como que no se tome la medicación o que en un paseo sola se desoriente. Por eso, es importante que haya a una persona pendiente de ella. En los casos más avanzados, es recomendable que el cuidador o cuidadora esté con la persona que sufre fallos de memoria durante todo el día, incluida la noche.

¿En qué debe centrarse la cuidadora o cuidador?

  • Asegurar que come alimentos buenos para la memoria
  • Estar pendiente de que se toma la medicación
  • Recordarle las citas programadas
  • Acompañarle a pasear para asegurar que no se pierde
  • Hacer ejercicios cognitivos con él o ella
  • Asegurar un ambiente calmado

En caso de no desear esta opción o querer reforzar los cuidados, también se puede contratar un servicio de teleasistencia con geolocalización y emergencias como Cuideo Assist, nuestro sistema que va más allá: al clicar, hay una persona especializada en la salud de los mayores las 24h del día para resolver cualquier duda médica y ofrecer atención psicológica, además de tener un detector de caídas. Dichos servicios ayudan a mejorar la calidad de vida tanto de quien tiene pérdidas de memoria como de su familia.

¿Te ha parecido útil este consejo? ¡Valóralo!

273 votos con una valoración media de 3.9.